Luego de varios meses de sequía, en los que sólo se habían registrado conatos de llovizna que apenas remojaban las calles durante unos pocos minutos, la tarde de este domingo los habitantes de la capital zacatecana necesitaron guarecerse de la tupida llovizna que, como hace tiempo no sucedía, cayó en repetidas ocasiones y con relativa abundancia sobre esta ciudad.

