México.- La falta de dientes afecta la calidad de vida de las personas, quienes aceptan que les molesta o causa tristeza no disfrutar de todo tipo de alimentos, lo que disminuye el placer de comer, señaló la especialista Ana María Wintergerst Lavín.
La experta de la División de Estudios de Posgrado e Investigación de la Facultad de Odontología de la UNAM mencionó que 25 por ciento de la población mexicana de entre 65 y 74 años es edéntula, en tanto que 1.6 por ciento de la de entre 18 y 34 años ya carece de alguna pieza.
Indicó que su equipo desarrolla un mecanismo basado en un cuestionario para la evaluación subjetiva del desempeño masticatorio en adultos que, a diferencia de los existentes, no sólo contiene un dominio relativo a la autopercepción de la función misma, sino sobre el impacto emocional y social derivados por problemas al masticar.
Wintergerst Lavín puntualizó que para ello seleccionaron a pacientes a quienes sólo les faltaban piezas posteriores.
“Todas son importantes, con los anteriores mordemos, se corta, pero las personas valoran más esos dientes por la estética; la masticación se lleva a cabo primordialmente en el sector posterior”.
La especialista observó que a medida que aquéllos faltan y se afecta la capacidad de fracturar los alimentos, las personas tratan de compensar con el aumento de los ciclos de masticación de 40, 45 ó 50 y aún así no alcanzan a hacerlo como quienes tienen todas las piezas.
Si quedan pocas, tres o cuatro posteriores, o se pierden en su totalidad, cambia el patrón. Los pacientes dejan de compensar con un incremento del número de ciclos y degluten prácticamente sin masticar, con lo que se originan problemas de salud.
Subrayó que quienes no tienen dientes dejan de consumir, sobre todo, fibra, frutas y vegetales verdes, y comienzan a ingerir en mayor proporción grasas y carbohidratos, más fáciles de masticar.