
Zacatecas.- Las condiciones de sequía generaron en el estado una disminución en la producción de carne de bovino, pues aún cuando aumentó el número de cabezas sacrificadas en años anteriores, las vacas estaban más flacas en 2012, según revelan cifras oficiales.
Durante 2012, se sacrificaron en los rastros de la entidad 73 mil 712 animales, lo que representó apenas 402 más que durante el año que lo precedió.
Ello es apenas 0.55 por ciento más que el año anterior, lo que contrasta con la media nacional, que presentó una disminución de 6 por ciento respecto del año anterior.
Sólo tuvieron crecimientos mayores a los de Zacatecas, los estados de Baja California, Sinaloa, Nayarit, Michoacán, Durango y Chihuahua.
Sin embargo, el número de toneladas que generaron este número de cabezas – señala un documento del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) –, fue de 16 mil 294; lo que significa que cada animal pesó 221 kilos.
Para 2011, se sacrificaron 73 mil 310 cabezas de ganado, que en promedio pesaban 224 kilos.
Si se hace el contraste con el 2008, año anterior al que se presentará la sequía atípica más fuerte en más de 60 años en el país y donde Zacatecas fue uno de los estados más afectados, el peso por cada cabeza de ganado ha bajado 15 kilos; pasó de 236 a 221 en un plazo de 4 años.
Cabría destacar que el peso promedio por animal que es sacrificado en los rastros municipales de Zacatecas, debe oscilar entre 300 y 350 kilos.
Las cifras también revelan que se ha tenido el costo más alto desde 2007, pues durante el año pasado se pagó a 36 mil 911 pesos la tonelada; es decir, casi 37 pesos por kilo para los productores.
Apenas en 2011 el precio era de 32.5 pesos por kilo, lo que implicó casi 5 pesos más, por lo cual se tiene una variación anual poco mayor a 13 por ciento, la más alta en la historia de la entidad.
Las cifras del INEGI revelan que desde 2009, el precio de la carne ha marcado una constante tendencia al crecimiento, pues desde ese año, se tiene una variación de 5 por ciento mayor que el 2008.
Dicha tendencia, se observa también a nivel nacional, pero se estima que hubo una disminución de 7 por ciento en el número de toneladas de carne de vaca.
