La Dirección zacatecana de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) tiene registrado que las presas zacatecanas se encuentran al 21.7 por ciento de su capacidad en promedio, informó Humberto Díaz Valdez, jefe del Departamento de Hidrometeorología.
Y aunque reconoció que sigue siendo negativo el nivel de almacenamiento, debido al uso del vital líquido para los cultivos de riego, confió en que con la temporada de lluvias se regularice el nivel histórico que mantienen los 13 embalses regulados por la dependencia federal.
En relación con los reportes de un mes atrás, las presas han perdido una quinta parte del agua que contenían hasta el 15 de mayo.
“La temporada normal de lluvias para Zacatecas inicia en junio y afortunadamente así se está registrando. Si vemos la distribución de las lluvias, aún no es uniforme en todo el estado para el comportamiento que se espera en las presas”, expuso.
Y aunque las lluvias no han deparado grandes volúmenes de agua, sí se ha detectado que la presa Santiago, en Miguel Auza, incrementó en 8 mil metros cuadrados su capacidad, lo que implica que en la cuenca del norte del estado sí han existido precipitaciones.
“Tuvimos precipitaciones en algunas parte de la cuenca, y están observándose incremento en ellas; en el resto sigue habiendo extracción y hay variaciones negativas”, afirmó.
Explicó que diariamente sacan de las presas un torrente de hasta un millón de metros cúbicos de agua, para la superficie de riego que hay en la entidad.
Agregó que con esta temporada de lluvias esperan que se llenen las presas, aunque los resultados finales se conocerán hasta que termine la temporada, que es entre agosto y septiembre del año en curso.
“Va en cadena. Primero se satura el suelo, después se llenan los pequeños almacenamientos en la parte alta de la cuenca, y de ahí se harán los escurrimientos para llenar las principales presas, que están en el colector general de las corrientes”, explicó el funcionario.
Díaz Valdez destacó que la variación por día va de 800 mil a un millón de metros cúbicos usados, lo que propicia que disminuya diariamente el volumen de agua.
Sin embargo, frente a las cantidades que se tenían en 2012, la Conagua ha detectado que la mayoría de los embalses tienen variaciones positivas, con excepción de El Chique y Moraleños, en Tabasco y Huanusco, respectivamente.