En México hay más de 53 millones de pobres con carencias sociales por rezago educativo y en la calidad de servicios básicos en sus hogares, así como por acceso deficiente a la alimentación, vivienda, servicios de salud y seguridad, indicó Sara Gordon Rapoport, secretaria académica del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.
Esta situación es una cuenta pendiente en una sociedad con justicia social, en la cual las libertades fundamentales son respetadas y los grupos más desfavorecidos tienen oportunidades de desarrollo.
Pero, agregó, en México hay grandes pendientes y se requieren políticas públicas coordinadas que garanticen el acceso y ejercicio efectivo de los derechos humanos.
Es preciso establecer las bases de una política que brinde educación de calidad y servicios de salud a niños de escasos recursos para que, en el futuro, superen sus privaciones y se incorporen al mercado laboral con mejores oportunidades que sus padres.
Acceder a estos beneficios y a la alimentación son los pendientes más importantes para consolidar la justicia referida a nivel nacional. En tanto no se garanticen esos derechos para todos, se niega el bienestar a los mexicanos, opinó.
