El tener un título profesional no basta para alcanza el éxito laboral, sobre todo en un mercado en que las empresas no tienen vinculación con universidades, y por ello 9 de cada 10 vacantes para profesionistas jóvenes no se cubren por falta de competencias en los candidatos, según la Encuesta de Competencias Profesionales 2014 (ENCOP).
El 68% de las empresas no lleva a cabo convenios de colaboración con instituciones de educación superior bajo la modalidad de vinculación. Sin embargo, de las que sí lo han hecho, 87% consideró que generó mejores competencias entre los jóvenes.
“Para que los jóvenes tengan las competencias necesarias en educación y se inserten exitosamente en el mundo laboral, es necesaria la coordinación entre actores de gobierno, instituciones de educación superior y empresas”, concluyó Ernesto García, investigador del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC).
La ENCOP –producto del sondeo en Recursos Humanos, Administración y Dirección, Finanzas y Contabilidad, Producción y Operaciones, Mercadotecnia y Ventas, y Sistemas y Tecnología– encontró que coexisten en todo el territorio, así como en todas las áreas, una escasez de competitividades básicas en comunicación oral, escrita, uso de maquinaria y conocimientos básicos de administración.
Uno de los resultados más graves que encontró la ENCOP es que, en la opinión de las empresas, la falta de competencias básicas no están siendo adquiridas antes de la educación superior, y no se están generando las destrezas necesarias para poder impulsar procesos productivos que promuevan el desarrollo del país.
Con 1,556 entrevistas realizadas en 499 empresas (con al menos 50 empleados) de los sectores económicos más importantes en las 32 entidades, la ENCOP descubrió que 7 de cada 10 asignan una mayor importancia a las habilidades “suaves” (personalidad o liderazgo) que a las “duras” (conocimientos específicos), pues con escasez de aptitudes, resulta más fácil para las empresas capacitar a un empleado con competencias “suaves”.
