LORETO.- Casi un mes pasó para que se conociera el paradero de Evangelina: su cuerpo fue encontrado en estado de descomposición, abandonado sobre un camino de terracería de este municipio.
Fuentes oficiales confirmaron el hallazgo hasta un día después de ocurrido, luego de que la activista Mara Muñoz Galván denunciara el asesinato en un evento público.
La foto de la chihuahuense circuló en perfiles de redes sociales desde la frontera hasta la zona centro del país, incluso el caso se difundió en varios medios de comunicación de Estados Unidos.
Desde el 1 de agosto su familia no sabía nada de ella. Ese día iba acompañada de su novio Alejandro “N”, quien declaró que ella se había bajado del auto en el que viajaban tras discutir; de acuerdo con su versión, la siguió a pie, pero “al doblar en una esquina, desapareció”.
“Salió de la ciudad de Chihuahua rumbo a Guadalajara. Se encontraría con su pareja en Loreto, Zacatecas, de donde él es originario y donde fue vista por última vez”, se leía en los carteles difundidos para localizarla.
En páginas electrónicas, los parientes de Evangelina denunciaron la falta de apoyo en las investigaciones, que el Centro de Justicia para las Mujeres del estado fronterizo les dijo que el caso correspondía a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Zacatecas, pero aquí, además de la alerta de búsqueda, no se conocían más detalles.
La tarde del domingo, después de 26 días de la desaparición, familiares, amigos, conocidos y personas que se habían unido a la causa, anunciaron por medio de redes sociales que la madre de tres niños estaba muerta; en Zacatecas, los hechos se confirmaron por las autoridades 24 horas después.
Evangelina tenía 37 años, cabello teñido de rubio y ojos verdes. Pasaría las vacaciones en Cancún, pero fue asesinada en Loreto.
Su pareja se entregó a las autoridades, confesó el crimen y condujo a las autoridades hasta donde había abandonado el cuerpo; el cadáver estaba entre unas milpas, en un camino de tierra que conecta las comunidades Bimbaletes y El Socorro.
Las fuentes consultadas informaron que la investigación sigue en curso para comprobar la culpabilidad de quien se dijo autor del crimen, en tanto que los restos de la mujer fueron enviados al anfiteatro del Servicio Médico Forense (Semefo).

Señalan indolencia
“La pregunta es cuántas más tienen que morir de formas aberrantes para que el estado se movilice y garantice la no repetición de este tipo de hechos”, cuestionó Mara Muñoz, en un evento sobre testimonios de violencia de género, realizado la mañana de este lunes en la capital del estado.
La ex directora del Centro de Justicia para las Mujeres lamentó el asesinato ocurrido en Loreto y recordó que, hasta el momento, existen 36 carpetas de investigación por feminicidios en la institución dependiente de la PGJE; todos corresponden a este año.
Consideró como insuficientes las medidas sugeridas por el gobierno federal al de Zacatecas, que atraviesa por un proceso para declarar la alerta de violencia de género, con el objetivo de prevenir más casos como el de Evangelina.
“Habría que cuestionarnos si las recomendaciones que ha hecho la Federación al estado son suficientes para frenar la barbarie”, insistió Muñoz Galván.
Aseguró que, en el estado y en el país, las autoridades de todos los niveles han fallado y que las medidas implementadas no garantizan cambios estructurales, “porque la Federación no va a pedir a los estados algo que ella no está dispuesta a hacer”.
La activista destacó que para combatir este problema se requiere modificar sistemas económicos y culturales, “no paliativos”, por lo que urgió a diseñar una política integral que prevenga, sancione y atienda la violencia contra las mujeres.
“El feminicidio no es casualidad, sino la consecuencia de la indolencia gubernamental, porque el feminicidio denota impunidad de estado e impunidad social”, recalcó.
Mientras tanto, ayer por la noche, los usuarios que circularon la foto de Evangelina en redes sociales colgaron un moño negro para despedirla.
