CIUDAD DE MÉXICO.- Los nombramientos de Carlos Alberto Bonnin y Blanca Lilia Ibarra como nuevos comisionados del INAI se suman al daño que ha tenido la institución en su credibilidad, debido a las sospechas de su falta de autonomía y las acusaciones de que estarían vinculados al PRI, consideraron expertos en transparencia.
De los dos nombramientos, señalaron Alejandro González, representante de la sociedad civil en la Alianza para el Gobierno Abierto, y Renata Terrazas, coordinadora de Transparencia y Rendición de Cuentas de Fundar, el más cuestionado es el de Bonnin, quien se desempeñaba como titular de la Unidad de Transparencia del Senado.
Ibarra, recordaron los especialistas, quienes fueron entrevistados por separado, tuvo una actuación destacada cuando presidió el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Puebla, durante el Gobierno del panista Rafael Moreno Valle.
“Blanca Lilia se desempeñó como comisionada en Puebla en un contexto muy autoritario y muy contrario a la posibilidad de que un órgano regulador del poder, como es el Instituto de Transparencia, pudiera trabajar, y ella tuvo un papel destacado”, señaló Terrazas.
Por el contrario, señalaron, Bonnin tiene una trayectoria vinculada a la Secretaria de la Función Pública, Arely Gómez, con quien trabajó primero en el Poder Judicial, luego en la Fepade y después en la Procuraduría General de la República.
“Tengo muy serias dudas sobre el segundo nombramiento, sobre Bonnin, quien tiene muy poca trayectoria de las instituciones gubernamentales e, insisto, técnicamente podrá ser una persona muy preparada, pero el elemento de autonomía, ahí si que lo cuestiono muy severamente”, indicó González.
Los dos nuevos comisionados, quienes ahora ocupan los puestos que dejaron vacantes Ximena Puente y Areli Cano, fueron elegidos la madrugada del jueves de última hora en el Senado, con la inconformidad del PAN y PRD, que al momento de la votación abandonaron el salón de plenos en un intento de romper el quórum sin conseguirlo.
Terrazas recordó que el INAI sufrió un golpe a su credibilidad con el caso de Puente, quien aceptó ser candidata plurinominal del PRI cuando aún era comisionada y a unos días de que concluyera el periodo para el cual había sido electa.
“Y hay algo más, con esta decisión no se garantiza la equidad de género y eso, en sí mismo, ya es un tema de muchísima gravedad y no es porque no hubiera perfiles de mujeres competentes, entre la preselección que hizo el Comité de Acompañamiento había al menos siete mujeres que tenía los conocimientos y experiencia suficiente y, aún así, el Senado elige a un hombre con un perfil sumamente cuestionado”, resaltó.
Antes de la partida de Puente y Cano, el pleno del INAI, que se compone de siete miembros, estaba integrado por cuatro hombres y tres mujeres.

