Tras un año lleno de hechos de violencia en el estado, el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, afirmó que la paz es lo más urgente para la sociedad, por lo que llamó a construirla unidos.
Expuso que se viven grandes retos, dificultades y posibilidades por la violencia homicida, la pobreza y una polarización que confronta y divide a familias y pueblos, lo que amenaza con destruir la paz social “construida con tantos esfuerzos por nuestros antepasados”.
Además, recordó, la pandemia de la COVID-19 ha dejado secuelas en todos los ámbitos de la vida, que hacen sentir la ausencia de familiares y amigos.
Noriega Barceló enfatizó que esta Navidad “es un llamado urgente a involucrarnos en la búsqueda de caminos comunes que nos conduzcan a vivir y convivir en paz”.
Explicó que este anhelo es también “una obra de los hombres”, que debe fundarse en el respeto de la dignidad única de cada persona. Por ello, pidió volver a confiar en “hombres y mujeres de buena voluntad”.
En su mensaje navideño, el obispo de Zacatecas insistió en que la paz se forja con base en la libertad, la justicia, la dignidad, la verdad y el amor; “es salud, prosperidad, armonía, dicha en plenitud, fruto del orden”.
Citó la Biblia para ofrecer optimismo y celebrar esta Navidad con la esperanza de que “florecerá la justicia y una paz grande hasta el final de las lunas”.
En esta época, subrayó, sobresale “el deseo generoso, otra mirada a la gente que no pueda vivirla en paz y gente que no tiene los medios materiales”.
Al hacer un llamado a la reconciliación, Sigifredo Noriega exhortó a “ser portadores de la buena noticia de la justicia que florece en aquel que está recostado en el pesebre de Belén”.
Destacó que el nacimiento de Jesús invita hacer memoria del amor “que nos ha creado y redimido para llegar a ser hermanos”.
“La paz no es solamente la ausencia de guerra y de conflictos, la paz es mucho más y ha de ser construida con fe y esperanza”, reiteró el obispo.

