APIZACO. Una tarde cargada de emociones y momentos vibrantes se vivió este domingo en la Monumental de Apizaco Rodolfo Rodríguez El Pana de Apizaco, Tlaxcala, donde salieron a hombros los matadores de toros Sergio Flores e Isaac Fonseca, cortando dos y cuatro orejas respectivamente.
Pese a la fuerte lluvia y al frío, la afición respondió de gran manera en los tendidos, aguantando estoícos estas inclemencias, pero disfrutando de la entrega de dos gallos de pelea que hoy han triunfado de gran manera ante una buena corrida de toros del hierro de San Miguel de Mimiahuapam, dos de ellos, merecedores del arrastre lento. Quien cortó una valiosa oreja fue Joselito Adame al primero de su lote, mientras que en su segundo, los fallos con la espada le impidieron el triunfo. Andrés Rozo, rejoneador que abrió plaza tuvo una destacada actuación que no pasó a más.
Rielero, de 549 kilos, de San Miguel de Mimiahuapam, el abre plaza para el rejoneador Andrés Rozo, que dejó dos rejones de castigo. El rejoneador colombiano plasmó una actuación variada, se mantuvo en la búsqueda del lucimiento. Falló con el rejón de muerte y fue silenciado.
Maquinista, de 497 kilos, segundo del festejo, para Joselito Adame, quien estuvo breve con el capote. Con la muleta, mando desde el comienzo con el pitón derecho, buscando los trazos con calidad, llevando al toro a media altura, dejando la solvencia en una actuación en la que extrajo todo lo que el de San Miguel de Mimiahuapam tuvo. Y aunque lo buscó por el izquierdo, poco pudo encontrar. Al final variedad e inventiva ante un toro que fue a menos.
Ferrocarrilero, de 495 kilos, tercero de la tarde, para Sergio Flores que toreó por verónicas para ligar las chicuelinas y rematar soltando la punta del capote. Emotivo brindis al cielo ha hecho Sergio Flores al cielo, rindiendo así un homenaje a cuatro grandes personas que desde el cielo lo guían: Luis Miguel y Juan Pablo González y Julio y Manuel Muñoz Cano.
Con mucha suavidad comenzó su faena con pases por alto, sintiendo el toreo desde el comienzo, plantó cara Flores y corrió la mano con una primera serie con mando. La segunda serie con más calidad, toreando con mucha despaciocidad, con la muleta muy baja, para rematar con el pase de pecho. Por el izquierdo también buscó firmar series templadas, en las que provocó la emoción en el tendido. Mató de gran estocada para tras una mayoritaria petición cortar las dos orejas.
Tren, de 485 kilos, cuarto del festejo para Isaac Fonseca que se mostró variado y decidido con el capote. Brindó a la afición y encontró la potabilidad del de San Miguel de Mimiahuapam. Corrió a placer la mano diestra, trazos largos y templados, dejando mucha suavidad en el trazo, con empaque, clase y torería. Por el izquierdo, la naturalidad, la muleta muy baja, a ritmo y tiempo. El toro ha tenido gran calidad y se fundió con la muleta del michoacano que gustó en su toreo, que puso esa emoción, transmitiendo al tendido. Un golpe sobre la mesa el que dejó Fonseca ante un toro que mereció los honores del arrastre lento; cortó dos orejas.
Joselito Adame salió a por todas con el sexto del festejo, saludó con larga cambiada de rodillas, para después torear por verónicas. Una faena donde Joselito se puso por encima del juego del toro, a este momento de la tarde el fuerte frío y la lluvia eran factores en contra. La disposición puesta por Adame rindió frutos y terminó por firmar una faena variada y de buen gusto. Palmas tras fallar con la espada.
Locomotor, de 482 kilos, para Sergio Flores que se abrió de capa con torería para dibujarse con verónicas. Brindó al respetable, a su afición, y comenzó a instrumentar una faena en la que plasmó series por derecho, el trazo largo y templado. Sacando la potabilidad del toro. Profesionalismo de Flores que se puso ahí, para también por el izquierdo cuajar series ligadas, el toro que iba a menos. Mató de buena estocada y pese a la petición, no se concedió.
Isaac Fonseca dejó un gran cierre a esta triunfal corrida de toros ante otro buen toro del hierro de San Miguel de Mimiahuapam al que le cortó las dos orejas, desde el saludo capotero y el quite, el toro mostró emotividad y transmisión, por lo que llegó con ese motor a la faena de muleta, permitiendo a Fonseca estar variado, con gusto, luciendo por ambos pitones con seris muy templadas. Coronó de gran estocada y consiguió el corte de dos orejas.
FOTOS: ABRIL RÁBAGO

