AGUASCALIENTES. El novillero hidrocálido César Fernández se prepara para su compromiso del próximo domingo en la plaza de toros San Marcos.
El Quitos regresa tras el gran sabor de boca que dejó el pasado sábado durante su actuación en Valencia, España, donde pudo haber cortado una oreja de no haber sido por la negativa que tuvo en el palco de la autoridad, aún así, dio una vuelta al ruedo de mucho peso.
Las horas han transcurrido y ahora emprende el viaje a México para estar en una plaza que significa tanto y todo, como lo es la San Marcos.
Enfrente tiene compromisos importantes, Arles, el 8 de abril, se encuentra a la vuelta, por eso, México significará mucho para llegar con ese gran ambiente que ya comienza a ganar en Europa.
Fernández ya hizo el paseíllo en la San Marcos, esto en octubre de 2022, dejando las mejores cartas de presentación, como el valor, la entrega y la verdad. Ahora, regresa en la búsqueda del triunfo, de conquistar los sueños y tocar la gloria en la tierra, por la que ha cultivado un profundo amor y respeto.
La fiesta en la sangre
El hidrocálido debutó el 14 de septiembre de 2019, en La Algaba, Sevilla, tiempo en el que hizo su residencia en Camas, entrenando todos los días con el matador Manuel Escribano, de quien aprendió mucho, conocimientos que sin duda sigue poniendo en práctica todos los días.
César Fernández, hijo del matador de toros y apoderado Roberto Fernández El Quitos, lleva por sus venas el amor por la fiesta de los toros, apasionado de la vida y contento con lo que está viviendo en su formación profesional.
Sabe que dar el máximo es una obligación, pues, como él, cientos de jóvenes buscan abrirse camino como novillero, muchos remando contra corriente.
Fernández llegó a España en 2019, con 18 años, tiempo después se fue a México a pasar el invierno y pasó en Francia el 2020; ahora, con 20 años, regresa a su tierra para hacer, por vez primera, el paseíllo en una plaza que ha signficado tanto para su familia, y donde espera dejar una huella importante.
