ZACATECAS. Este martes, las reliquias de San Chárbel visitaron la capital Zacatecana y el municipio de Guadalupe, donde se está edificando una iglesia en su honor, en la colonia las Quintas.
Durante su estancia en la Catedral basílica, los restos del santo fueron recibidos por Monseñor Antonio Soto Guerrero, quien agradeció a los sacerdotes maronitas por haber tomado en cuenta a la diócesis durante el recorrido que se realizará a lo largo del país.
El patrono de los que sufren en cuerpo y alma permanecerá en la diócesis de Zacatecas hasta el próximo miércoles, en su estancia los restos visitarán el Hospital de la mujer, el asilo de ancianos y el seminario Conciliar de la Purísima.
En los últimos 46 años de su canonización se ha hecho muy popular el culto a San Chárbel por los favores que la gente dice recibir por su intercesión. Su imagen lo muestra con barba blanca, túnica negra y los brazos extendidos en actitud de oración.
En sus estampas también lo acompañan un cedro de líbano, un cáliz y la imagen de la Virgen María. En las parroquias es muy común ver la imagen de este santo colmada de listones de colores, en donde los fieles escriben sus peticiones.
San Chárbel inició su incursión como monje maronita en 1851, a la edad de 20 años. Uno de los mensajes más importantes que transmite es aquella de la historia de los libaneses.
Desde pequeño, él cuidaba una cueva con la imagen de la virgen María (ampliamente adorada por este pueblo). Vivió en una escuela de fe, con conceptos claros dentro de su religión, obedeciendo siempre a sus superiores y decidiendo ser ermitaño.

