ZACATECAS. Este lunes se cumple el 37 aniversario del estadio más emblemático de Zacatecas, el Carlos Vega Villalba, casa de los Mineros de Zacatecas y de los Tuzos de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Con el nombre de Francisco Villa, el inmueble abrió sus puertas por primera vez un 12 de junio de 1986 con un partido inaugural de lujo entre la Selección Nacional de Corea del Sur y los Leones Negros de la Universidad De Guadalajara (UDG).
Tras 37 años de historia el Coloso de Tres Cruces, como también es conocido, ha sido casa de grandes equipos zacatecanos de futbol que han regalado noches inolvidables a los miles de aficionados que han visitado el estadio.
La primera escuadra que tuvo el lujo de jugar futbol profesional en el Vega Villalba fue la Real Sociedad de Zacatecas, conjunto que se quedó muy cerca de subir a la Primera División del Futbol Mexicano.
El siempre recordado equipo de la Real, hizo vibrar a miles de zacatecanos en el todavía Francisco Villa en el Torneo de Invierno del ya lejano 1997, con la disputa por el ascenso entre el conjunto de Zacatecas y los Tuzos del Pachuca.
Sin embargo, el resultado no fue el esperado para el equipo de casa, que perdió 2-1 en el global de la final, quedándose a un paso de llegar al máximo circuito del futbol mexicano.
Los reflectores para el Coloso de Tres Cruces regresaron para el año 2014, con la llegada de los Mineros de Zacatecas que le regresó la pasión e ilusión a la afición zacatecana con la Marea Roja.
Desde el primer partido del conjunto Minero se comenzó a escribir una nueva historia en el emblemático estadio, con la anotación del paraguayo Gustavo Ramírez, quien a los 4 segundos regresó el grito de gol a Zacatecas, rompiendo un record en el futbol mexicano al ser considerado el gol más rápido de la historia.
Para el año 2017, nuevamente el recinto deportivo tuvo un cambio importante, ya que dejo de ser el Estadio Francisco Villa para ahora ser el Estadio Carlos Vega Villalba en honor a el entrenador y promotor deportivo zacatecano.
Los capitulo tristes también han sido parte del Coloso de Tres Cruces, tan solo hay que retroceder al pasado 6 de mayo del presente año, en la final de la Liga Premier entre Tuzos UAZ y Tampico Madero.
Lo que parecía otra colorida final en el Estadio Carlos Vega Villalba terminó con un triste final por la riña entre aficionados que paró las acciones del encuentro, dejando una sangrienta y triste postal para la catedral del futbol zacatecano.
Los cientos de goles, festejos y grandes jugadores que han pisado este gran estadio seguirán a lo largo de los años, y tras su 37 aniversario, el Coloso de Tres Cruces ya puede contar miles de historias y ser recordado como uno de los estadios con mayor tradición y pasión en México.
