ZACATECAS. Ante las pérdidas de suelo por erosión eólica e hídrica es fundamental implementar políticas públicas en beneficio del campo, pues en el estado se pierden entre 80 a 200 toneladas de producción por hectárea cada año, advirtió el profesor adscrito al Centro Norte de la Universidad de Chapingo en Zacatecas, Ricardo Valdez Cepeda.
El especialista expuso que desde 1989 no se han construido obras de conservación de suelo y agua “a profundidad con base técnica y robusta a pesar de que se han implementado distintos tipos de programas”.
Destacó que “se han realizado distintos proyectos para la conservación; sin embargo, estos requieren de una inversión económica importante, así como mano de obra para su mantenimiento y como en raras ocasiones se ha atendido, la mayoría de las iniciativas tienden al fracaso”.
Aseguró que cada productor puede realizar acciones para ello, pero se dificulta cuando el presupuesto es limitado, como ejemplo expuso que los precios de garantía son insuficientes para financiar los costos de producción de los alimentos.
“Hace falta que las diferentes dependencias de gobierno busquen el apoyo con especialistas para el diseño de políticas públicas más eficientes en esta tesitura”, precisó el especialista.
Suelo perdido
Ricardo Valdez explicó que en Zacatecas son alrededor de 7 millones de hectáreas que se usan para la agricultura, de las cuales 600 mil son usadas para la siembra de frijol cada año, área que se ha visto afectada tanto por la erosión eólica e hídrica.
Destacó que, cuando estas hectáreas comenzaron a cultivarse, el suelo perdió su espesor de 80 centímetros a un metro y por la pérdida del monocultivo, una parte del año carece de cobertura vegetal lo que influye a que ocurra la erosión eólica.
Puntualizó que se estima que en el territorio zacatecano se pierda entre 80 y 200 toneladas de suelo por hectárea cada año, por ello en la temporada de abril y mayo “somos azotados por las tolvaneras, sobre todo donde se cultiva frijol, como Sombrerete, Miguel Auza, Juan Aldama y Río Grande”.
El especialista precisó que también ocurre el fenómeno de la erosión hídrica que es cuando se registra precipitación intensa, “podemos tener escurrimientos de agua y ahí tenemos perdida en terrenos agrícolas por el orden de 160 toneladas por hectárea cada año”, por lo que destacó la importancia de tener herramientas necesarias para que esto disminuya.

