CONCEPCIÓN DEL ORO.- Las comunidades El Ranchito y Coyotillos urgieron ser atendidos por la falta de agua ante la larga sequía que padecen, afirmaron pobladores.
En el caso de El Ranchito, ante todo les hace falta agua para beber, ya que deben recorrer largas distancias para comprar el líquido, mientras que el servicio de pipas del ayuntamiento es insuficiente para abastecerlos.
Personas de El Ranchito detallaron que “lo que más nos hace falta es el agua, es la prioridad para tomar; se ha venido la sequía muy dura y por eso necesitamos agua”.
Explicaron que en la comunidad sí cuentan con un pozo, pero de agua salada, por lo que únicamente sirve para dar de beber a los animales; para tomar, se esperanzan a las pipas que el ayuntamiento les acarrea, pero no es siempre.
“Como todos tenemos necesidad, pues estamos todos limitados de agua”, expresó Luis Ovalle Cisneros, sobre todo este año que no llovió. Comentó que en la localidad son 27 personas y pertenecen a una misma familia.
Aseguraron que anteriormente no habían padecido tanto de falta de agua, pero últimamente son unas sequías muy fuertes, lo que los deja sin posibilidad de tener más agua para consumo.
Reconoció que sí los abastece el ayuntamiento, pero al carecer del servicio casi en todo el municipio, deben esperar turno, lo que los desespera. Al momento de la entrevista, Luis Ovalle reconoció que tenían un mes que les llevaron el último viaje de agua.
Para llegar a El Ranchito son dos horas de distancia y la localidad se ubica por la zona de El Durazno; en el lugar se dedican principalmente a sembrar maíz y frijol, pero recordó que ante la falta de lluvias, este año no hubo nada, “no llueve, no hay vida, el agua de temporal es la que requerimos para producir, pero como no ha llovido, no hay nada”.
Otro vecino de Coyotillos, igualmente consideró como urgente el agua; aseguró que también les faltó la lluvia y, al depender del temporal, hubo nula cosecha de maíz y frijol, que primordialmente siembran para el consumo, “sino hay para comer, menos para vender, estamos en ceros, fue un año difícil, no llovió”.

