ZACATECAS. Therion cimbró la noche zacatecana con un concierto imponente que convirtió la Plaza de Armas en un santuario de sonidos y melodías con toques orquestales, demostrando una vez más por qué son una de las bandas más veneradas en el mundo del metal.
De esta manera, la agrupación sueca de metal sinfónico con 35 años de trayectoria alcanzó a dejar una marca imborrable en el corazón de la capital y en la historia del Festival Cultural de la Paz en Zacatecas 2024.
PACIENTE ESPERA
Desde los primeros minutos del día, los fans comenzaron a formarse para tener los mejores lugares del concierto.
Para las 16:30 horas, la banda zacatecana de black metal sinfónico, Postnecrum, comenzó a avivar los ánimos con su espectáculo titulado “Preludio”, en el que presentaron temas de su autoría como “De Nocte Vento” y “Un Breve Resollar”, que dejaron listo el escenario para el evento principal.
A las 20 horas, la Plaza de Armas ya lucía repleta. El público vitoreó cuando las luces del escenario se apagaron por un instante, para dar paso a la banda de metal sinfónico, que arrancó potentemente con los primeros acordes.
UN RECORRIDO INOLVIDABLE
La agrupación liderada por Christofer Johnsson inició con “The Blood of Kingu”, canción con la que, ante una audiencia entregada, desplegaron una puesta en escena y una ejecución magistral.
El vocalista Thomas Vikström dirigió unas palabras al público, señalando que el festival representa la última fecha de su gira, aunque adelantó que planean regresar a México este mismo año.
La noche se convirtió en un universo de fantasía y oscuridad con canciones como “Son of the Staves of Time”, “Birth of Venus Illegitima”, y “Leviathan”, en las que resonaron coros operísticos, arreglos orquestales y riffs poderosos de guitarra.
Interpretaron clásicos como “Ginnungagap”, y “Mon amour, mon ami”, tema con el que mostraron representaciones histriónicas por parte de los cantantes.
La velada musical finalizó con “The Rise of Sodom and Gomorrah” y “To Mega Therion”, que dejaron satisfecho al público zacatecano.
Fotos: David Castañeda.








