RÍO GRANDE. En ausencia del alcalde Mario Córdova Longoria, quien aspira a la reelección, el debate entre aspirantes a la presidencia municipal se desarrolló entre reproches para el actual gobierno que mantiene la ciudad sucia, descuidada y la administración con una nómina inflada.
Al intercambio de ideas asistieron cinco candidatos: Gabriela Yazmín Aguirre Puga, de Nueva Alianza; Alejandra López Olivera Leyva, de Movimiento Ciudadano (MC); y Francisco Adame Palacios, de Revolución Popular Zacatecas (RPZ).
Por parte de los partidos del Trabajo (PT), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) estuvieron Julio César Ramírez López, Yolanda Arely Rivera Gómez y Manuel Esparza Vaquera, respectivamente.
Pese a sus diferencias, todos los candidatos coincidieron que Río Grande es el quinto e incluso cuarto municipio en importancia de Zacatecas, por lo que se debe llevar a otro nivel de desarrollo.
Afirmaron que la disciplina que anteriormente había plagó de aviadores a la administración municipal que, advirtieron, serán los primeros en ser despedidos y llevar más empleados a donde verdaderamente hagan falta para beneficio de la población.
DESARROLLO ECONÓMICO
Gabriela Puga enfatizó que el comercio en el municipio es un bastión para el desarrollo de los habitantes, por lo que precisó que se impulsará el crear más talleres y programas para la actividad artesanal y comercial.
Mientras que Yolanda Rivera aseveró que es necesaria una casa de enlace al migrante en Texas, Estados Unidos, para arropar a los paisanos que se sienten abandonados por sus autoridades.
En tanto, Manuel Esparza expresó que es partidario de impulsar la construcción de más vivienda para impulsar la economía, en la creación de empleo y el crecimiento comercial local.
Por último, Alejandra López se pronunció por instalar paneles solares para beneficiar al campo, y se dijo partidaria de impulsar el turismo con los manantiales que tiene Río Grande y los centros recreativos.
SEGURIDAD Y PREVENCIÓN
Los aspirantes a la presidencia municipal coincidieron en que la inseguridad es un flagelo que afecta a Río Grande y que también es complicado resolver.
Aunque también sugirieron contratar más policías, a quienes se les capacitaría de tal manera que sean aliados de la ciudadanía; en Río Grande dijeron son más de 64 mil habitantes y son pocos los elementos que los atienden.
En este tema, Yolanda Rivera recriminó que el gobierno federal eliminó varios programas, entre ellos el Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg), que era un respaldo para mejorar este rubro.
Señaló que para ofrecer un mejor servicio contratará jueces comunitarios que estén activos las 24 horas del día.
En tanto Francisco Adame consideró que se debe actuar desde la familia con el rescate de valores, como el respeto, que se ha perdido.
Mientras que Manuel Esparza señaló que es preciso mantener activos los centros culturales, educativos y deportivos, así como fomentar grupos de jóvenes en apoyo a las adicciones.
En lo que respecta a Julio Ramírez, ofreció replicar todo lo que ya hizo en sus dos periodos anteriores y colocar cámaras de seguridad en los accesos al municipio.
