ZACATECAS. En los contextos de violencia que se viven en el país, la formación del trabajador social debe fortalecerse y ser más consistente en lo que se hace, cómo y con qué objetivos se le instruye, pues de ello dependerá su eficacia a la hora de actuar en temas de prevención, atención e interacción en la realidad social.
Así lo enfatizó Carmen Casas Ratia, directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien visitó el Teatro Calderón para presentar la conferencia Retos y perspectivas de Trabajo Social: de lo tradicional a lo contemporáneo, como parte del aniversario 30 de la Escuela de Trabajo Social Zacatecas (ETS).
Puntualizó que la contribución de los egresados de esta carrera es vital, puesto que pueden llegar a aportar en la reconstrucción del tejido social y la cultura de paz, políticas que vienen desde nivel nacional y cuyo propósito es “construir comunidad para buscar tener escenarios que permitan transitar de una mejor manera”.
NUEVAS VETAS DE TRABAJO
La especialista compartió que actualmente se abrieron vacantes para los trabajadores sociales en el peritaje, la mediación comunitaria y en criminología, áreas en las que se dedican a estudiar los contextos para identificar los por qué de la delincuencia.
“Estamos en un fenómeno donde naturalizamos las realidades sociales; ya no nos sorprende, así estamos en todos los estados. Ello nos habla de una descomposición social”, enfatizó.
RECONOCIMIENTO
Carmen Herrera Morales celebró que en 30 años de esta escuela, se habla de logros significativos, pues “ha cumplido con su responsabilidad social, buscando mejoras estrategias de preparación hacia la conformación de la carrera como una disciplina de las Ciencias Sociales”.
Sin embargo, destacó que actualmente se viven retos en diversos campos a los cuales se deberán enfrentar en algún momento los egresados.
