JUAN ALDAMA. La Danza de la Palma de Pluma quedó inscrita como Patrimonio Cultural Inmaterial de Zacatecas, al cumplir 116 años de realizarse cada 19 de marzo en el barrio de Las Flores en veneración al Señor San José.
De acuerdo con el dictamen, emitido esta semana por la Comisión de Desarrollo Cultural, fue aprobada la iniciativa con proyecto de decreto para declarar esta danza como nuevo patrimonio al trascender este tradicional baile, de generación en generación.
Lo anterior, luego de la propuesta de la diputada Imelda Mauricio Esparza, quien sostuvo que las tradiciones son una forma de expresión y de identificar las raíces y herencias culturales de los pueblos; por ello, “se quiere rendir tributo a la fiesta [al Señor San José] y que sea declarada para su preservación de autenticidad porque contribuye a la cultura del estado”.
Lo anterior, ya que la festividad se desarrolla durante las tardes del 10 al 19 de marzo, en las que participa un considerable número de “hijos ausentes” que radican en Estados Unidos, muchos por gusto y otros para pagar mandas por los milagros recibidos.
Las peregrinaciones parten del atrio del templo de San Juan Bautista, en el centro de la ciudad, hasta llegar el barrio, acompañadas con la imagen de San José, que va ataviada de arreglos florales, como ofrenda, y pasan por las diversas calles, cuyos vecinos adornan de manera colorida el frente de sus viviendas.
RECUENTO
En las crónicas históricas se registró que en 1800 se realizaban las primeras danzas para agradecer por varios favores, entre ellos siembras provechosas o buenas lluvias.
Aunque fue hasta el 19 de marzo de 1908 que la Danza de la Palma de Pluma se llevaba a cabo en el popular barrio de San Juan del Mezquital, también conocido como de Las Flores o de La Rata.
Al inicio, la danza comenzó con seis integrantes, aunque es bien conocido en Juan Adama que los fundadores fueron 15, entre ellos Guadalupe Rodríguez, El Monarca; Jesús Rodríguez, Gregorio Mendieta, José Sotero, Juan Jáquez, Víctor y Nicolás Pérez.
Actualmente son alrededor de 74 danzantes, con sus respectivos personajes, como La Malinche y los viejos, que bailan 33 piezas distintas.
Los que son parte de la Danza de la Palma de Pluma visten camisa blanca y un pantalón negro adornados con fajas de color; además, llevan bordados y decorados con coronas hechas de flores de diamantina, cuelgan también listones y mascadas que cubren su rostro con collares.

