ZACATECAS. Bertina Ponce Villalobos, presidenta de la asociación civil Hay Vida en mis Sueños Zacatecas, señaló que “la escuela es un lugar de esperanza para los jóvenes”, y por ende, es obligación de los que están al frente de ellos ser empáticos y solidarios, esto como parte de las acciones encaminadas a la prevención del suicidio.
Durante su participación en el segundo día del Foro de Prevención del Suicidio Yo soy yo, y Estoy Bien, expuso algunos testimonios de los adolescentes que ayudó dentro de la organización que preside, quienes son o fueron pacientes con cáncer, algunos en fase terminal.
“Ellos tienen sueños”, indicó Bertina Ponce y destacó que hay que ponerse en su lugar para comprenderlos. Esa misma situación se puede adaptar a los casos de los jóvenes o niños que presentan tendencias suicidas.
Antes de su participación, estaba programada la conferencia de Aprendiendo del dolor, pero decidió exponer El duelo de los adolescentes, más encaminado a comprender la muerte desde otra perspectiva para valorar la vida.
Dio testimonios de pequeños, a quienes por los pronósticos de cortos periodos de vida, los incentivó a tener razones por vivir; “el verdadero sentido de la vida está en ayudar a los demás”, agregó.
Entre las lágrimas de los asistentes, concluyó su participación con la invitación a los servidores públicos, sobre todo a quienes tratan con jóvenes y adolescentes, a darles la mano y ayudarlos a encontrar su propia identidad.



