MADRID. Las entidades encargadas de la promoción y defensa de la tauromaquia y la libertad cultural en ocho países taurinos han constituido el Consejo Internacional de las Culturas Taurinas (Cicult), y firmaron un convenio de colaboración mutua.
El acto de fundación de Cicult se realizó este 10 de mayo en la Sala Antonio Bienvenida de la Plaza de Toros de Las Ventas, en Madrid, con la participación de los representantes de dichas entidades de los países taurinos, personalidades del mundo y de la cultura de la tauromaquia, así como aficionados.
El evento estuvo encabezado por el ganadero zacatecano Manuel Sescosse, quien preside Tauromaquia Mexicana.
Las organizaciones que promueven y defienden las culturas taurinas de los países en los que la tauromaquia es una manifestación cultural se reúnen mensualmente desde hace más de cuatro años; comparten iniciativas y experiencias en la promoción, divulgación y defensa de la libertad cultural de los profesionales y, sobre todo, de los aficionados.
Tras ese prolongado y fructífero período decidieron unir esfuerzos y formalizar su pacto de colaboración mediante la constitución de Cicult para, a través de la unión, reforzar su acción en favor de la tauromaquia.
LA UNIÓN
Las organizaciones que han suscrito el convenio son: Fundación Toro de Lidia de España, Observatoire National des Cultures Taurines de Francia, Protoiro de Portugal, Tauromaquia Mexicana, Corporación Libertad Cultural de Colombia, Asociación Cultural Taurina del Perú, Unión de Espectáculos Tradicionales de Ecuador y Asociación Venezolana de Tauromaquia.
Constituir el Consejo Internacional de las Culturas Taurinas fue un largo anhelo de todas las organizaciones encargadas de difundir, promover y defender la tauromaquia en los diferentes países taurinos.
La unión hace la fuerza, dice el antiguo y conocido aforismo, y nada podrá ser más cierto en lo referido a la tauromaquia.
Unión de ocho países taurinos para enaltecerla y divulgar sus virtudes; unión para recalcar que cumple con todas las definiciones que la Organización de las Naciones Unidas (UNESCO, por sus siglas en inglés) plantea para las manifestaciones culturales y, sobre todo, unión para demostrar —una y mil veces— que la tauromaquia representa la libertad de expresión y, sobre todo, la punta de lanza para defender nuestra civilización, tal como la conocemos hasta ahora.




