ZACATECAS. Desde hace una década, el Centro de Integración Juvenil (CIJ) cuenta con un micro sitio de Autodiagnóstico de Salud Mental y Adicciones, en el que, por medio de una encuesta de no más de 20 preguntas, se realiza una evaluación de riesgo suicida, depresión y ansiedad, informó Pedro Rodríguez de la Torre, director del CIJ Zacatecas.
Detalló que conforme a los resultados que arroje el test se considera si la persona está en riesgo de privarse de la vida. En caso de que sea así se le solicita una autorización para tomar en cuenta sus datos, se emite una alerta para contactarle y brindarle atención o proporcionarle un lugar si decide que no sea el centro de integración quien le apoye.
Explicó que luego de que se quitaron la vida cuatro adolescentes, tres mujeres y un varón, se encendieron las alarmas y se quiere prevenir más casos.
“[Aunque] a mí me gustaría que se mantengan las alarmas, no solamente por los sucesos recientes y se convierta solo en una intervención temporal”, expuso Rodríguez de la Torre. Señaló que debería existir una preocupación permanente sobre una situación tan lamentable, como son los suicidios en niños y adolescentes.
SEÑALES
El director del CIJ Zacatecas destacó que los padres de familia o tutores deben poner más atención porque los menores muestran señales que a veces se confunden con una rabieta. Puntualizó que las conductas que se pueden considerar como un foco rojo es si los jóvenes se aíslan o muestran complicaciones en el aprendizaje o modifica su forma de comer; sin embargo, “muchos padres lo normalizan, suelen decir: ‘ah, no te preocupes, es un berrinche, ya se le pasará’”.
Relató que deben evaluarse tres momentos en los que el adolescente envía señales y son: la ideación y la conducta suicida, así como el aislamiento.
Mencionó que el CIJ tiene la hipótesis de que más del 95 por ciento de la gente que intenta suicidarse no quiere morirse en realidad, sino que necesita atención, pero no se cuentan con las herramientas suficientes.
“Es lo que se tiene que hacer por parte de los especialistas de salud mental, tenemos que buscar estrategias de promoción, de difusión, de contención y, sobre todo, de un tratamiento adecuado con especialistas”, aseveró Rodríguez de la Torre.
Agregó que en las instancias educativas existe el programa de detección temprana y canalización oportuna, en el que se capacita al docente para que pueda identificar cuáles son algunos focos rojos acerca del consumo de drogas, problemas de salud mental y sobre la conducta suicida.
Con este programa se pretende que después de identificar las señales de alerta los maestros generen un directorio donde sepan a dónde mandarlo o brindarle ayud
