ZACATECAS. Al no ser posible contrarrestar los efectos del cambio climático, Daniel Hernández Ramírez, doctor en Ciencias en Manejo de Recursos Naturales, advirtió que la siguiente fase es la adaptación a los fenómenos como la sequía y la falta de lluvias, “porque es algo sumamente complicado de contrarrestar”.
En el Día Mundial del Medio Ambiente, en que el lema este 2024 es restauración y resiliencia ante la desertificación y la sequía, el especialista puntualizó que un mecanismo que podría favorecer las lluvias sería la plantación de especies nativas, lo que ayudaría la transpiración o la evapotranspiración, para propiciar la formación de nubes.
Entre las plantas nativas, explicó, están el mezquite, el huizache, tepozán. Depende del ecosistema de cada municipio esta propuesta podría funcionar, aunque advirtió que “llevaría años para poder tener resultados, pero tardará más si no comenzamos”.
Expuso que sería arriesgado generalizar una especie para el estado, por lo que recomendó que los municipios tengan un acercamiento con los académicos o especialistas para una orientación concreta, depende de cada región.
Argumentó que la sequía ya es una condición, por lo que la consigna del Día del Medio Ambiente de este año es la adaptación y la resiliencia ambiental, “quiere decir que hay que responder favorablemente a estas condiciones o propiciar que la respuesta ambiental sea lo más benévola posible, aunque es difícil”, reconoció.
Destacó que sí existe el interés por parte de la sociedad civil; sin embargo, el desconocimiento en el tema ambiental complica a contribuir a la mejora, por lo que es primordial la participación del sector académico.
“Si hubiera una conjunción con los académicos y los grupos organizados (…) asesorados y apoyados con los sectores gubernamental y el económico, otra cosa sería, el común que deben de tener todos estos sectores sería la voluntad”, enfatizó.
