VILLA GONZÁLEZ ORTEGA. Madres de familia de la primaria Miguel Hidalgo marcharon para exigir justicia y respuesta de las autoridades ante las recientes denuncias contra un maestro, destituido en tanto se le investiga por presuntos abusos sexuales y acoso.
Con consignas como “no es cuento, el lobo anda suelto”; “no se queda aquí, la lucha va a seguir” y “los niños no se tocan”, este lunes se realizó la protesta pacífica en las principales calles de la cabecera municipal.
Los manifestantes, en su mayoría mujeres, demandaron sobre todo que ningún menor vuelva a ser agredido y se garantice justicia para las víctimas, por lo que reclamaron atención de autoridades estatales.
Acusaron que la directora de la primaria defiende al presunto agresor, a pesar de que se mostraron pruebas que lo relacionan con casos de tocamientos indebidos y acoso contra estudiantes.
“Queremos hacer un llamado a las autoridades de educación porque, como estamos lejos, nos olvidan y piensan que el acoso no sucede, pero ya estamos cansados de que no nos hagan caso”, expuso una de las manifestantes.
Entre miradas de asombro e inquietud, los asistentes concluyeron la caminata en la plaza principal, con un mensaje para que todos los habitantes conocieran el caso y motivar a quienes fueron víctimas a levantarla voz y denunciar.
VAN DOS DENUNCIAS
Luego de la marcha, Isela Janeth Flores Morales, madre de familia, señaló a autoridades de la escuela de comportarse renuentes y omisas en la comisión de un delito como es el acoso sexual, porque ocultaron la gravedad del asunto y no protegieron a las víctimas.
Expuso que, pese haber dos denuncias en contra del profesor, continuó al frente de grupo y no lo separaron del cargo hasta que los padres ejercieron presión para que no acudiera más a clases, “porque aun hasta el último día cometió acoso en contra de alumnas”.
Relató que, de acuerdo a las declaraciones de las menores, “el docente les hacía creer que eran las consentidas, lo que tomaba como pretexto para tocarlas de forma indebida. Además, el niño que fue testigo de la situación y que motivó a las menores a denunciar fue atacado a tal grado de ya no querer asistir a la escuela, hasta que se fuera el maestro”.
Flores Morales mencionó que la directora de la institución las intentó persuadir para que no denunciaran. “Incluso el último día que se presentó el profesor, de acuerdo con testimonios de las menores, las veía con una mirada amenazante”.
