Tecnología y cuidado del agua
Una de las grandes preocupaciones actuales, aunado al cambio climático que en los últimos tres años nos mostró su rostro más caluroso, es el cuidado del agua.
El centro del tema es en realidad la disponibilidad presente y futura del agua en nuestro planeta. Recientemente se publicaron estudios que demuestran un avance considerable en la desertificación de grandes extensiones que anteriormente se caracterizaban por la abundancia del líquido, debido a que las lluvias también han registrado una notable disminución en años recientes.
Esta condición no surgió de la noche a la mañana, es consecuencia de una devastación ambiental sostenida por siglos y el incremento exponencial de la población mundial que guardan una relación directamente proporcional, generando como resultado menor disponibilidad y que cada vez el agua para el consumo humano se localice a una mayor profundidad, encareciendo el costo para su extracción con el riesgo de que no sea apta para este fin; por consiguiente comienza a registrarse un desabasto severo en algunos lugares, sumándose a los millones de personas que ya con antelación, no tenían acceso al agua potable.
Según la UNESCO, 2 mil 200 millones de personas en el mundo aún no disponen de suministros seguros de agua potable y 3 mil 500 millones de personas no tienen acceso a servicios adecuados de saneamiento.
Durante el periodo 2002-2021, las sequías afectaron a más de 1 mil 400 millones de personas, mientras que en 2022 aproximadamente la mitad de la población mundial sufrió de escasez severa durante al menos una parte del año, (UNESCO, 2024).
Seguramente has escuchado decir que en el futuro (aunque ya no es tal futuro), los conflictos entre países serán por el agua.
Así lo demuestra el Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos de 2024 de las Naciones Unidas, publicado por la UNESCO a nombre de la ONU-Agua en marzo de este año, el cual señala que las tensiones relacionadas con el agua exacerban los conflictos a escala mundial. Agrega que para preservar la paz, los estados deben fortalecer la cooperación internacional y los acuerdos transfronterizos, (UNESCO, 2024).
Ante este escenario, una de las alternativas de solución para afrontar – al menos en parte- este grave problema, lo ofrece la tecnología.
El estudio denominado Water Technology Trends 2024. El futuro de la tecnología en el sector del agua, realizado por Idrica, empresa considerada pionera en la transformación digital de dicho sector, sostiene que este año estará marcado por la convergencia de la tecnología, la sostenibilidad y la colaboración en el mundo (una visión optimista, por cierto) agrega que las empresas gestoras del agua se van a centrar en la mejora de la gestión del líquido y la eficiencia energética como puntas de lanza, lo cual está vinculado intrínsecamente con la digitalización, (Idrica, 2024).
Entre las principales tendencias refiere la digitalización y automatización de las estaciones de tratamiento de aguas potables y de las redes; la automatización y control, el Internet de las Cosas (IoT), el Big data y la analítica avanzada , el tratamiento avanzado y tecnologías innovadoras , la mejora de la eficiencia y las energías renovables, o los gemelos digitales serán algunas de la nuevas tecnologías en 2024 que cobran especial relevancia como palanca de cambio. De igual manera se suman los edificios inteligentes y las redes District Heating and Cooling (DHC), (Idrica, 2024).
Por su parte, El Universal, apunta cuatro tecnologías innovadoras que pueden aportar soluciones para la escasez de agua en el futuro: destiladores solares; desalinización del agua de mar; un sistema de filtración creado por Lifestar, una empresa suiza, que ayuda a eliminar bacterias del agua y con ello, más de 4 mil litros pueden convertirse en agua potable para abastecer a las poblaciones que no tienen acceso a este recurso y finalmente, limpiar el agua con libros de páginas creadas con nanopartículas de plata que eliminan bacterias, virus y microbios del líquido, gracias a una tecnología creada por Folia Water (Vega, 2024).
¿Sorprendente, no?
Tal vez en nuestro entorno inmediato la conciencia acerca del cuidado y uso racional del agua no es muy profunda por el hecho de tener acceso a ella con solo girar una válvula en nuestro hogar, ello nos instala en una zona de confort. Lo cierto es que esta realidad ya nos alcanzó, por lo tanto, además de la tecnología es preciso preguntarnos de qué manera estamos contribuyendo al cuidado de este recurso vital para nuestra existencia.
*Economista y Dra. en Administración. Escríbeme a: analilia.gmoncada@gmail.com
