Retos tecnológicos de las micro, pequeñas y medianas empresas
En la era digital, los desafíos aparecen a la velocidad con que la tecnología avanza y eso es bastante decir.
Las empresas desplegaron importantes esfuerzos para estar a la vanguardia frente a la carrera tecnológica sin retorno. Entre algoritmos, comercio electrónico, el Big Data, la Inteligencia Artificial (IA), la realidad aumentada y los nuevos empleos híbridos, se debaten, teniendo cada segmento de la planta productiva sus propios retos.
En México, de un total de 5 millones 541 mil 76 empresas, el 98.7 por ciento (%) corresponden al segmento de micro, pequeñas y medianas, de las cuales el 95 % son micro y 3.6% pequeñas, mientras que su vocación productiva es satisfacer necesidades del comercio, la industria y los servicios, (Inegi, 2023).
Entre los principales retos asociados con la tecnología que este segmento debe sortear, en primera instancia se enlista la falta de acceso a financiamiento, eso imposibilita la inversión en materias primas, capital humano, publicidad o marketing y la misma infraestructura tecnológica, (Drew, 2023).
Esta condición pareciera ser innata a las mipymes, ya que en 2003, mediante una investigación de este segmento que llevé a cabo, ya se consideraba una de las principales batallas que libran para lograr la supervivencia.
Y, aunque aportan el 42 % del Producto Interno Bruto (PIB) y generan el 78 % del empleo nacional, sus posibilidades de acceder a crédito formal se ven drásticamente limitadas por las altas tasas de interés, así lo informó el Banco de México, refiriendo que el 47 % de las empresas mexicanas evitan solicitar créditos bancarios por esta razón, (Drew, 2023).
Consecuentemente, su competitividad frente a las grandes empresas trasnacionales con infraestructura tecnológica superior y solidez financiera es inexistente.
Un dato sorprendente en 2024 es que el 82 % de las pymes (pequeñas y medianas empresas), no tienen acceso a Internet, (Drew, 2023). ¿Pueden ustedes imaginar las repercusiones de esta situación en medio de una supremacía del comercio electrónico? Definitivamente las vuelve menos competitivas y les obliga a mantenerse en el mercado en condiciones de gran desventaja, ya que permanecen al margen de la innovación digital.
Uno de los aspectos positivos que dejó la pandemia – si podemos decirlo de esta manera- fue el trabajo a distancia, que permitió a muchas empresas flexibilizar las jornadas laborales, particularmente en aquellos sectores donde es posible combinar actividades presenciales con teletrabajo.
Los beneficios van mucho más allá de laborar desde la comodidad del hogar, está demostrado que tienen impacto positivo en la productividad y en el estado de ánimo del personal, siempre y cuando las empresas cuenten con la infraestructura tecnológica necesaria para llevar a cabo esta modalidad, aunado a un fortalecido liderazgo que asegure la efectividad del esquema, condiciones que aún no se logran en una cantidad significativa de pymes, ya que también enfrentan dificultades para concretar esquemas de capacitación para profesionalizar a sus colaboradores, (Drew, 2023)
Otro gran desafío que deben enfrentar, es la baja capacidad de reconversión de sus actividades productivas ante las crisis. Durante la pandemia, vimos con tristeza cómo una cantidad significativa de micro y pequeñas empresas tuvieron que cerrar sus puertas al no lograr cambiar de giro ante la baja demanda de ciertos productos no esenciales, que prevaleció durante casi tres años.
Algunas tuvieron la posibilidad de incursionar en grupos de ventas a través de redes sociales como Facebook o WhatsApp y ello les permitió sobrevivir, suerte con la que no todas corrieron.
Pero no todo es desalentador, ya que actualmente las micro fábricas que están adquiriendo gran popularidad, representan una oportunidad para las micro y pequeñas empresas. De igual manera, al ser un segmento tan relevante para la economía, existen programas gubernamentales orientados específicamente a su fortalecimiento.
En cuanto a sus necesidades de capacitación, el generar alianzas estratégicas con instituciones educativas de perfil técnico, tecnológico y empresarial que actualmente operan con modelos duales, así como aprovechar las comunidades virtuales especializadas en temas de su interés, pueden representar oportunidades valiosas para materializar la profesionalización de sus colaboradores, favorecer la innovación y convertir sus debilidades en fortalezas. En pocas palabras, convertir todos los “no”, en un “sí”.
*Economista y Dra. en Administración.
