PLEITOS CON EL ÁRBITRO
Visiblemente dolido y furioso, Rubén Flores, consejero político de Morena, fue a echar pleito a los consejeros del IEEZ. Hizo acusaciones de cinismo, intromisión y fraude. No tardaron en responderle los consejeros Manuel Frausto y Arturo Sosa. El primero le pidió que si tiene una evidencia en contra de algún funcionario del instituto, que proceda por la vía legal. Y el presidente Frausto le respondió que si hubiera trampa se descalificaría a todos, incluyendo el triunfo de Claudia Sheinbaum. “Venir en estos momentos hablar de un fraude electoral es no reconocer la voluntad de las zacatecanas y zacatecanos que se expresó en las urnas”, le echó en cara al morenista. Al Consejo General del IEEZ no le gustó la campaña dedicada a desprestigiar al instituto, que llegó hasta la alteración de datos. Y a los guindas no les importa llevarse la legitimidad de sus presumidos triunfos, de berrinche en berrinche.
CONSEJERO SOSPECHOSO
Otro relato de escándalos en el proceso electoral apuntó a un consejero del IEEZ: Israel Guerrero. Guindas de Guadalupe lo acusaron de manosear el consejo municipal para favorecer a su suegra, Josefina Padilla Ortiz, quien va en la planilla de Acción Nacional. Dicen que Israel fue a dar indicaciones al consejo y, por su relación de parentesco con Josefina, generó muchas sospechas entre los de Morena. El nerviosismo se apaciguó cuando se confirmó que al morenista Pepe Saldívar y al priísta Roberto Luévano los separaron, al final, 2 mil 836 votos. Ahora, Luévano amenaza con que interpondrá un juicio de nulidad.
IRRUMPE EL CLAN CERRILLO
Dos situaciones delicadas se vivieron en la derrota de la morenista Violeta Cerrillo en el distrito local 3. Una, que la todavía diputada (sin reelección ya) llegó prepotente a un consejo distrital con su pareja Fabián Rivera, su mamá Lilia Ortiz y otros familiares que hicieron escándalo por los resultados de la votación, que favorecieron a la panista Maritere López. No faltó mucho para que llamaran a la fuerza pública para apaciguar al clan Cerrillo. Pero el consejero presidente del IEEZ, Manuel Frausto, fue muy tolerante. “Entiéndanla”, pedía a los ahí presentes. La otra situación delicada es porque Lilia Ortiz es consejera del INE. Aunque Alfredo El Cuate Sandoval, representante del PAN, admitió que ella sí se portó prudente, el que portara gafete del instituto pone en duda la calidad moral del organismo electoral.
LA MALDICIÓN DE BERNAL
Desde que recuperó la candidatura al distrito de Ojocaliente, la morenista Karla Hernández ya se anticipaba la derrota. La principal razón era que en las boletas aparecería el nombre de Héctor Bernal. Este ex priísta es un cartucho quemado en Ojocaliente y dicen las víboras que implicó más restas que sumas. La priísta Dayanne Cruz ganó el distrito, gracias al repudio a Bernal y a los pleitos que tuvieron en Morena. Héctor acabó soltando un veneno entre los propios guindas que acabó por intoxicarlos en el distrito.
REFORMA CONGELADA
Muy guardado en una carpeta, el director del Issstezac, Nacho Sánchez, tiene un proyecto de reforma para el sistema de pensiones. Pero no quiere socializarlo hasta en tanto no haya un consenso con los sindicatos. Óscar Castruita, de la 58 del SNTE, no quiere que se cambie nada. Y menos con el compromiso que se hizo para pagarle aguinaldos pendientes a cerca de 3 mil pensionados. Pero esos 3 mil no representan a todos, pues el padrón de pensionados ronda los 5 mil 500. Una reforma implicaría forzosamente sacrificios para los derechohabientes, lo que no quieren los sindicatos magisteriales, pero el líder del SUTSEMOP, Israel Chávez, no está muy contento de que la falta de liquidez del instituto afecte a todos: la hora de cobrar el beneficio, es mayor para los pensionados del magisterio.
LO RESCATAN
Hace un año, Jeú Márquez renunció a la Coordinación Estatal de Protección Civil, luego de ser acusado de cobrar moches. Tanto fue escándalo que hasta la misma Nueva Gobernanza se deslindó del veracruzano. Hubo rumores, infundados, de que lo tenían por ahí escondido en alguna nómina, lo que siempre negaron las secretarías de Administración y de Gobierno. Lo cierto es que Jeú Márquez ya volvió al servicio público, pero en el Estado de México, en el gobierno de Delfina Gómez. Y pese a su historial de pasar charola para los trámites de Protección Civil, lo volvieron a acomodar en esa área. Otra verdad que revelan las víboras es que Luis de la Peña, secretario de Obras Públicas, marcó distancia con Jeú, con quien antes tenía una gran amistad.
