El grito desgarrador de Virginia y la desaparición de personas
El grito desgarrador de dolor que lanzó la semana pasada la señora Virginia de la Cruz por la desaparición y muerte de su hijo de 21 años conmocionó la conciencia nacional, concitó los más extraordinarios niveles de solidaridad (social y mediática), movió las fibras del más profundo dolor colectivo y visibilizó la dimensión enorme del atroz delito de desaparición forzada de personas, que en los últimos seis años alcanzó la cifra nacional de más de 50 mil víctimas.
La exposición del dramático caso de la señora Virginia produjo en el país dolor, enojo, impotencia, angustia y lágrimas, incluso en los más avezados periodistas y conductores de noticieros nacionales, los que, en un fenómeno comunicacional inédito, colocaron a Zacatecas, una vez más, en el epicentro de la narrativa de las notas policiacas y de color “rojo”.
El impresionante grito desgarrador lanzado por una madre adolorida por la muerte de su hijo, que taladró los laberintos negros y profundos de la impunidad y la insensibilidad pública, caló hondo y cuestionó también todas las estructuras sociales y políticas del poder, ante la inacción frente a la comisión de un delito tan atroz que destruye a familias enteras y los cimientos de una sociedad desgarrada y adolorida por la violencia, como la zacatecana.
En Zacatecas, según datos oficiales, se reporta un acumulado histórico de más de 4 mil casos de víctimas de este delito, sin considerar los subregistros y la cifra negra delictiva, debido a que muchas familias de personas desaparecidas no acuden a la denuncia por temor a las represalias de los grupos criminales.
Sobre los trabajos de actuación judicial frente a la desaparición forzada de personas en México y Zacatecas, hay nulos resultados y todos los casos quedan en los espacios de la impunidad y la opacidad. Se ha impuesto el fantasma del miedo.
Claudio Lomnitz, miembro del Colegio Nacional y profesor de la Universidad de Columbia (Nueva York), es tal vez el académico que más ha investigado el tema de desaparición forzada de personas y en su documental Zacatecas Antropología de la Zona del Silencio, aporta datos interesantes de gran valía para entender el problema. Mencionemos algunos de ellos:
1) La desaparición forzada de personas en Zacatecas es un fenómeno social y delictivo, relativamente reciente, que se detona en el 2007, ante la lucha de grupos criminales por el control del territorio y la diversificación de los negocios de la economía ilícita.
2) El delito de desaparición forzada es el único que mantiene un nivel de impunidad de 100 por ciento. Poco o nada se ha hecho para combatirlo con estrategias efectivas.
3) La desaparición forzada (dice Lomnitz) es una modalidad de secuestro, cuyo objetivo, es el reclutamiento de soldados al crimen, contar con obreros, sicarios, sexo/servidoras y trabajadores especializados. El asesinato y exterminio, lo utilizan como medio de purga, ajuste y amedrentamiento ante los grupos rivales.
4) La “no guerra entre el Estado y el narco” -afirma el investigador-, ha creado un entorno social que favorece la comisión de este delito y en los últimos tres años ha alcanzado niveles de crisis alarmante.
5) La desaparición de personas se inscribe en una estrategia de corte militar del crimen para reclutar “soldados” que sirvan en los más diversos negocios de la economía de la violencia.
6) La impunidad y la complicidad es un terreno que mucho ha hecho florecer este delito horrendo y atroz.
Virginia y la zona del silencio
El grito desgarrador de la señora Virginia de la Cruz, en demanda de justicia por la desaparición y muerte de su hijo, rompió con todos los parámetros de la llamada “Zona del Silencio” y ha visibilizado la magnitud enorme del delito de desaparición forzada, cobijado por el manto de la impunidad.
El hijo de la señora Virginia desapareció y fue ejecutado en noviembre de 2023 y su cuerpo depositado en los Servicios Médicos Forenses (Semefo), donde estuvo por ocho meses, sin que se informara a su madre, aun cuando ella había hecho la denuncia oportuna.
El grito estremecedor de la señora Virginia hoy visibiliza la lucha de las madres buscadoras y crea conciencia sobre este horrendo fenómeno.
