MOYAHUA. En sesión solemne de la LXIV (64) Legislatura del estado se declaró a las Fiestas del Santo Santiago Apóstol y sus Tastoanes como Patrimonio Cultural Inmaterial de los municipios de la región de los cañones de Jalpa y Juchipila.
Cabe mencionar que la palabra “Tastuán” o “Tastoanes” proviene del náhuatl “tlatoani”, que significa “señor, el que manda, señor de siervos, autoridad o señor soberano”, y éste le dio nombre a la tradición ancestral que une religión y cultura de una manera única.
RECONOCEN LEGADO
Armando Delgadillo, diputado local, enfatizó que la festividad merece recibir este reconocimiento debido a que representa una muestra de fe y unión de la región que se ha conservado viva durante más de cien años.
Le Roy Barragán Ocampo, secretario de Turismo, expuso que la declaratoria es un reconocimiento a la labor de las comunidades locales por preservar y transmitir esta celebración zacatecana, y que más allá del ser un espectáculo los tastoanes son un vínculo entre el pasado y el presente.
Ramón Rojas Reynoso, Alcalde de Moyahua, consideró que declarar esta fiesta como Patrimonio Cultural Inmaterial de la región representa un día histórico, porque es la celebración más importante de todo el cañón de Juchipila.
CELEBRACIÓN
La Fiesta del Santo Santiago se celebra en Apozol, Tabasco, Jalpa, Juchipila y Moyahua del 15 al 27 de julio y conmemora a uno de los santos más queridos de la región. Año con año los habitantes le rinden tributo para que la región tenga un buen temporal y les cumpla alguna petición personal.
Desde temprana edad los niños se instruyen en la tradición observando al Santo Santiago, que es representado por un jinete sobre un caballo blanco. Con machete en mano, se les golpea la espalda como símbolo de la purificación de los pecados y después rinden penitencia frente al atrio de la iglesia.
DISEÑOS ÚNICOS
Una característica destacable es el atuendo de los fieles al Santo Santiago, quienes construyen las máscaras a mano con madera de diferentes árboles y cada uno lo hace a su medida.
Además, le colocan largos bigotes hechos con colas de res que representan la barba del santo, lo que les confiere un carácter único y artesanal porque ninguno repite el color o diseño de su personaje.
Esta tradición se remonta a la Conquista, cuando Nuño Beltrán de Guzmán intentó dominar los territorios del Noroeste, en el Cerro del Mixtón, durante las batallas de caxcanes contra españoles.
Fotos: Jesse Mireles












