TABASCO. La máxima leyenda del boxeo mexicano, Julio César Chávez González, inauguró este jueves la Academia Bravos de Tabasco, en donde conmovió a cientos de jóvenes con su historia de vida.
“Mi victoria más importante fue mi pelea contra las drogas”, declaró el histórico pugilista durante su charla, en la que recordó cada uno de sus momentos más complicados de su carrera deportiva.
Inaugura Academia
En su vista, la leyenda se tomó la oportunidad de inaugurar la nueva casa de los pugilistas tabasqueños, con la Academia Bravos en donde estuvo junto al alcalde Gilberto Martínez Robles.
Chávez González dejó un mensaje importante para lo jóvenes que asistieron, ya que resaltó la importancia de la práctica del deporte para alejarse de las drogas y de la delincuencia.
El mismo Julio tuvo la oportunidad de conocer las instalaciones para recordar viejo tiempos, luego de ponerse los guantes y comenzar a tirar jabs y rectos en los nuevos costales.
La leyenda también firmó la placa conmemorativa, que enmarcará la visita del mejor boxeador que ha tenido México en toda su historia.
Conmueve con su charla
Al terminar la inauguración, las acciones se trasladaron al Salón Corona para regalar una emotiva charla sobre su etapa más complicada en la que cayó en las adicciones.
“Estuve a punto de matarme”, dijo entre lágrimas la leyenda, en donde resaltó que su familia jugó un rol importante para su recuperación.
“Me encerraron en un centro en donde me pusieron la putiza de mi vida entre 20 cabrones, pero estando encerrado se acabaron mis lujos y ahí ya no era nadie”.
Julio César le dejó una enseñanza a los asistentes quienes no dejaban de corear su nombre para ser despedido regalando autógrafos y fotografías.
