PARÍS.- El Taekwondo le regaló a México otro momento de suspenso en los Juegos Olímpicos de París 2024, con la actuación de Carlos Sansores Acevedo y su pelea por la medalla de bronce.
El tatami parisino vivió una auténtica guerra entre el mexicano y el marfileño Cheick Salla Cisse, quien logró superar al represéntate azteca con marcador de 2-1, en un último round lleno de acción y dramatismo.
Pero toda la actividad sabatina de Carlos Sansores estuvo llena de pasión y drama desde su combate en los Cuartos de Final, en donde se midió ante uno de los favoritos, el iraní Arian Salimi, quien acabó con el mexicano en el tercer asalto.
La esperanza
El camino en París para Sansores parecía acabado, pero la esperanza se mantuvo gracias al mismo iraní, quien logró llegar hasta la Gran Final, otorgándole la oportunidad al mexicano de disputar el repechaje para la medalla de bronce.
Lleno de inspiración, Carlos salió en acción una vez más para disputar una pelea llena de estrategia contra Nikita Rafalovich de Uzbekistán, logrando tener a su favor la pegada en el peto.
Con un marcador final de 2-1, el sueño por subir al podio para el mexicano se mantuvo más vivo que nunca, ya que solo estaba a un solo combate de poder cumplir su sueño de ser medallista olímpico.
Sin embargo, la pelea que tendría enfrente sería nada más y nada menos que contra el excampeón olímpico, el marfileño Cheick Salla Cisse, quien se convirtió en un dolor de cabeza para México.
Ya que en dos acciones contundentes marcaron el rumbo del combate, y terminando con las esperanzas de una nación, ya que con un final de 2-1, Cheick Salla refrendó su presea y se quedó finalmente con el bronce.
