TEÚL DE GONZÁLEZ ORTEGA. Luego de que la Subsecretaría del Servicio Nacional del Empleo (SNE) en Zacatecas informara que el municipio fue el más afectado en la pérdida de trabajos, con 1 mil 164 plazas, habitantes del Pueblo Mágico consideraron imposible y hasta risible. “¿De dónde sacarían esos números?”, cuestionaron.
Lo anterior, ya que en Teúl de González Ortega hay alrededor de 5 mil 300 habitantes y al excluir niños y adultos mayores, que no están en edad productiva, son cerca de 2 mil personas las que trabajan, que en su mayoría se dedican a la iniciativa privada.
“En materia de negocios se tienen registrados alrededor de 400 de diversidad de giros; por ejemplo: cinco son empresas mezcaleras, que ofrecen de cuatro y hasta 20 empleos.
“Además, están los restaurantes y hoteles, pero la base de la economía del municipio es la agricultura y la ganadería”, precisó la responsable de Turismo local, Karla González.
Destacó que “el Teúl crece por iniciativa propia, [pues] se abren empresas y pequeños comercios, ya que en el Pueblo Mágico no existe la esperanza de que lleguen proyectos o apoyos para hacerlos crecer, sino que las empresas privadas salen adelante por su esfuerzo.
“Es así que la pérdida de más de 1 mil empleos ni con todos los que son activos laborales se alcanzaría dicha cifra”, expuso.
Señaló que “el principal generador de trabajo es el ayuntamiento con 120 plazas y, a pesar de que terminará la administración en septiembre, solo se retirarán unos e ingresarán otros. Eso no es un despido masivo”.
“TODO TRANQUILO EN UNA DÉCADA”
Los pobladores del Teúl consideraron imposible y hasta risible decir que se perdieron más de 1 mil trabajos, pues señalaron que no se generó una pérdida de empleos tan significativa en más de 10 años, cuando cerró una fábrica, ni siquiera en el sector del campo.
Lo anterior, ya que “la forma de trabajar de los dueños de ranchos es cuidar ellos mismos a sus animales y generar su propio forraje con la ayuda de una o dos personas”, explicaron.
Mientras que la dueña de un establecimiento del Mercado Municipal dijo: “no, no y no. Es absurdo; cómo se perdieron esos empleos, ¿de dónde sacan eso, o sea, yo tengo mi propio negocio y yo lo cuido, entonces yo misma me despido? Esos trabajos ni siquiera podrían existir aquí”.
En tanto, los propietarios de la nevería Kiwy reaccionaron con sorpresa, pues afirmaron que en ocasiones requirieron de algún empleado y “se batalla para conseguirlo”.
