GUADALUPE.- Con las becas de los estudiantes y “con lo que dio el campo” sobreviven los comerciantes de la zona centro del Pueblo Mágico, pues “ni con el regreso a clases mejoró la situación”, expusieron.
Roberto Sosa, quien se dedica a vender ropa desde hace por lo menos 10 años, precisó que lleva una mala racha desde que los jóvenes se acabaron el dinero de su apoyo antes de las elecciones.
Lo anterior, ya que desde que comenzaron con las becas del Bienestar, los beneficiarios rescataron el comercio de cierta manera, pues “acuden a comprar ropa y accesorios, menos los que se gastan el dinero en vicios, pues sí hay algunos”, mencionó.
Explicó que las ventas son bajas y por ello espera con ilusión que repartan dicho apoyo, pues con esto tiene la esperanza que mejore el panorama para mantener el negocio y a su familia.
Lo mismo piensa una joven emprendedora que vende regalos, artículos de papelería, juguetes y accesorios para damas, pues indicó que una buena temporada durante este año fue marzo cuando repartieron las becas.
“La ventas mostraron mejorías, pues los chavos sí compraban. Ahora, las personas solo acuden a ver y preguntar, pero no compran”, lamentó.
“LA GENTE COMPRA MENOS”
Mientras que en uno de los callejones del Barrio Santa Rita, no muy lejos del museo de Guadalupe, hay una pequeña y bien surtida tienda de abarrotes, la que de acuerdo con los familiares de los dueños “cada vez hay menos ganancias, porque la gente compra menos”.
Precisaron que el local sobrevive gracias a los vecinos, quienes no dejan de frecuentarlos aunque sea para llevarse poquito. Además, “gracias a que mis abuelos son bien movidos y siempre buscan dónde comprar más barato y más variedad”.
En tanto Hilario, un adulto mayor que oferta nieves, señaló que ni con el calor logró aumentar sus ventas. “La gente no trae dinero, hace unos años se vendía de a madres, pero ahora nada”.
Dijo que desde que se enfermaron todos, haciendo alusión a la pandemia, la cosa no mejora, aunque tiene la esperanza que con las lluvias y lo que dé el campo, “que seguro será mucho”, mejorarán las cosas.
