Ya llovió
Medidas incompletas. En esta columna hice un breve análisis en 2022 sobre el problema del agua en el país y Zacatecas; es necesario volver a dar una repasada al tema ante las condiciones climáticas actuales.
Hemos escuchado y leído del estrés hídrico, el cual mide la proporción de extracción en relación con la disponibilidad de agua. Éste se presenta por el crecimiento demográfico y económico, así como por el cambio climático y la degradación de los ecosistemas.
¿Cuánta disponibilidad de agua tenemos?
Observamos que, dentro del ciclo del agua, el escurrimiento sobre la superficie terrestre, al saturarse la porosidad de suelos y rocas, empieza a fluir por los ríos a través del escurrimiento del agua sobre la superficie terrestre y llega a un lugar de almacenaje en lagos, lagunas o presas.
Son 91 mil km3, en litros 91 mil por 1012, en ríos 2 mil 120 por 1012 que sería suficiente para satisfacer las funciones de los seres vivos y más de los humanos, que es del siete por 109.
De las aguas subterráneas, tenemos la posibilidad de poder usar el 0.61 por ciento, más que de los ríos o lagos, ¿la razón?, la Tierra, que es todavía una esponja, tanto en superficie terrestre como oceánica.
Hay entonces suficiente agua para satisfacer la necesidad humana; sin embargo, la especie, con una sobrepoblación de alrededor de 8 mil millones de habitantes en el mundo, no puede contar con todos los volúmenes, a causa de problemas de infraestructura para su obtención en los almacenajes naturales, como los lagos y para aprovechar los ríos hay que construir presas, lo más complejo son las regiones geográficas.
El ejemplo lo tenemos en las condiciones geográficas y geología zacatecana.
Utilizaremos las provincias fisiográficas (fisiografía: disposición de los mares y las tierras), los datos más accesibles son del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). La superficie estatal forma parte de las provincias: Mesa del centro, Sierra Madre Occidental y Sierra Madre Oriental.
Pondremos especial atención en la región que se encuentra en la zona conurbana de Zacatecas – Guadalupe, que es la Mesa del Centro, con una precipitación baja de 510 mm anuales, la carencia de agua superficial es relativamente de escaso uso y más cuando las cuencas tienen niveles de contaminación que limitan su uso, por una política de los gobiernos federal y estatal, carente de proyectos de recuperación sustentables de las cuencas hidrológicas.
Escuchar uno de los compromisos que la eventual presidenta Claudia Sheinbaum hizo en su reunión con gobernantes del norte, entre ellos el de Zacatecas, como construir la presa Milpillas (proyecto de Miguel Alonso), nos pone a pensar la influencia de grupos dentro de Conagua en inversiones de obra pública sin que investiguen la recuperación de cuencas que fueron afectadas por el mal manejo de los acuíferos de Zacatecas.
¿Podríamos recuperar el agua?
Hemos presentado propuestas para una política hídrica de acuerdo con los problemas que no fueron atendidos hasta la fecha; no son para lucimiento inmediato de gobernantes, los acuíferos y escurrimientos podrían ser recuperados hasta en un 90 por ciento a largo plazo (entre 25 y 50 años).
Si el actual gobierno piensa que inauguraría la presa Milpillas, no le será posible por los tiempos de negociación con la comunidad y la construcción de la obra, probablemente mayor a dos años.
Algunas de las acciones que deben contemplarse son:
Cambiar los modelos obsoletos utilizados en el uso, infraestructura y nuevos modelos para las prácticas agropecuarias. Cambio de uso de tecnologías de riego en la región, que se estima es el 70 por ciento del aprovechamiento de los acuíferos, (Conagua, 2010).
La captación de agua por medio de bordos y presas, aunque aumentó en la última década, es todavía insuficiente a las necesidades productivas del campo y para la filtración a los acuíferos con balance hídrico negativo, el aprovechamiento de escorrentías resulta todavía limitado.
Desarrollar la cultura en el manejo del agua de las poblaciones y la vigilancia de las autoridades en los arroyos y ríos, que infortunadamente siguen vertiendo desechos sólidos y hasta aguas residuales urbanas.
Estudiar cómo aprovechar las presas existentes en las regiones cercanas a las que se encuentra la región urbana de Zacatecas, aumentando con infraestructura su captación de agua.
Porque cuando llueve las presas comienzan a estar llenas.
