ZACATECAS. El obispo Sigifredo Noriega Barceló expresó su preocupación por el deterioro de la infraestructura de la Catedral Basílica y la legalización del aborto.
Respecto al recinto, indicó que en el techo cerca de la torre norte hay piedras sueltas: “dios guarde la hora de que no vaya a caer alguna”.
Además, advirtió que el desgaste se agrava debido a la pólvora que se disparó por las Morismas de Bracho, que “es muy dañina”, y las vibraciones que producen los vehículos pesados.
Refirió que en el caso de la alcaldía capitalina hay un litigio electoral luego de la anulación de resultados en la contienda y “no sabemos quién sigue”.
A pesar de ello espera que se respete el proyecto de mantenimiento de la Catedral, para el que se destinaron cerca de 5 millones de pesos. Además, tienen la expectativa de que se destine una cantidad similar para reparar el techo.
“ABORTO, UN ASESINATO”.
Respecto a la resolución del Segundo Tribunal Colegiado del vigésimo tercer circuito del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) que declara ilegal la prohibición del aborto, Noriega Barceló reiteró que la postura de la Iglesia no va a cambiar.
“El aborto es un asesinato. Es y siempre lo será, haya la ley que haya, ésta no quita la maldad”, aseveró.
Mencionó que su postura es respetar y apoyar a las mujeres; sin embargo, insistió en condenar la práctica de la interrupción del embarazo.
Mientras que los diputados locales que están por salir no emitieron todavía una postura sobre legislar este tema, algunos otros como Karla Valdez Espinoza enfatizan estar a favor de la vida.
Sobre esta cuestión legal, el obispo consideró que “la LXV (65) Legislatura ya sabrá qué es lo que hace”.
