FRESNILLO. La desaparición de cinco taxistas en El Mineral no permite al gremio recobrar la tranquilidad. Al contrario, reconoce sentirse inseguro durante su jornada laboral.
Aun cuando hay “altibajos en la violencia”, el temor persiste a pesar de lo afirmado por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (Ensu), según la cual en el municipio la percepción de inseguridad se redujo siete puntos.
Taxistas detallaron que fue durante enero y febrero cuando los compañeros, pertenecientes a distintos sitios fueron privados ilegalmente de la libertad con violencia.
“Actualmente cinco de nuestros compañeros están desaparecidos; se comenta que fueron secuestrados durante un servicio de traslado. La verdad es que somos un gremio que sufre las consecuencias de la inseguridad en el municipio.
“Además, la violencia no solo se vive, también se escucha: cuando trasladamos usuarios nos comentan de los terribles sucesos en el estado, como levantones, secuestros, balaceras y todo lo que implica la delincuencia organizada”, relató un taxista que prefirió omitir su nombre.
Respecto a las desapariciones, destacaron que las familias ya denunciaron lo ocurrido en la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE); sin embargo, no existen avances en la investigación ni pistas que permitan dar con su paradero.
CONFIANZA EN LAS AUTORIDADES
Un taxista, quien prefirió el anonimato, aseguró que temen que incrementen los hechos de violencia en el municipio por la disputa entre grupos criminales que provienen de estados del norte y que tienen presencia en Fresnillo.
A pesar de ello, confió en que las autoridades actúen en favor de la ciudadanía “y sobre todo brinden seguridad a quienes se dedican a un trabajo como el de nosotros, que exige moverse por la ciudad transportando personas”:
Por ejemplo, continuó, es necesario que se realicen retenes en las principales avenidas y salidas del municipio y detengan a cada taxista, ya que mediante esta forma pueden detectar si el chofer es víctima de algún delito.
“Los elementos de seguridad y el gobierno local deben ayudarnos en este tema: paren a los compañeros y pídanles su identificación. De esta forma se pueden dar cuenta si la unidad en la que viaja el chofer le pertenece o es robada.
“Además, así se puede constatar qué tipo de tripulantes viajan con él o si los mismos conductores son víctimas de algún secuestro, amanezca o asalto”, expuso el operador.
En ese sentido, precisó que todos los taxistas están inscritos en el padrón profesional de operadores en la Subsecretaría de Transporte: “Tenemos licencia de operador, gafete y tarjeta de circulación; entonces, no estamos en contra de que nos paren y revisen, esto puede salvarnos la vida”.
“TAXIS PIRATA”
Ricardo Morales, taxista, destacó que otro problema al que se enfrenta el gremio es el de los taxis piratas y la competencia de los servicios de transporte que se ofrecen de manera online: “Han perjudicado nuestros ingresos más de 35 por ciento.
En cuanto a la primera de las situaciones, expuso que los autos de alquiler son pintados como uno verdadero, incluso con su propio número; no obstante, “sabemos reconocerlos, porque tienen placas de un auto normal, y por lo general sus dígitos inician con tres letras, en cambio, las de los taxis reglamentados inician con uno o tres números”.
Enfatizó que esto puede representar un grave peligro para los pasajeros, pues dichas unidades son vistas regularmente por la noche, cuando la vigilancia se reduce y pueden pasar desapercibidos.
A esto se suma la presencia de autos particulares, pertenecientes a alguna aplicación, o casos de personas que laboran fuera de ellas y ofrecen su servicio “clandestinamente”.
“Hemos encontrado a personas que vienen por la noche y se estacionan a un costado de la central para ofrecer servicios de transporte; sin embargo, laboran fuera de la aplicación y esto es bastante peligroso para los usuarios ya que no tienen certeza de quién los está llevando”, puntualizó Ricardo Morales.
