ZACATECAS. Al caer la noche, criaturas de otros mundos tomaron la ciudad, avanzando por la avenida Hidalgo y con un ambiente de percusiones llegaron hasta la Plaza de Armas, donde se congregaron los espectadores.
La compañía Close Act-Theatre tenía preparada una experiencia única para inaugurar el Festival Internacional de Teatro de Calle con una historia de sueños y pesadillas con Malaya.
Entre la multitud reunida en la plaza, las criaturas se movían de un lado a otro como buscando algo en un espectáculo que pronto se tornó en una pesadilla desconcertante.
Las criaturas se transportaban en gigantes estructuras de metal que obligaban al público a moverse al ritmo de la música siniestra y ruidos guturales que auguraban la búsqueda del destino.
El público fue transportado de la plaza a un mundo lleno de música y rituales, donde el miedo y la alegría tuvieron la oportunidad de converger.
Aves gigantes, armas llenas de fuego y música en vivo brindaron una experiencia inmersiva que arrancó gritos de asombro, de miedo y alegría.
El Festival inició con una ovación para la compañía de Países Bajos, que deslumbró con presentación espectacular que quedará para el recuerdo.









