GUADALAJARA. Los tatuajes de uno de los hombres que fueron encontrados decapitados en Ojuelos el fin de semana permitieron saber que era del Área Metropolitana de Guadalajara y que, incluso, contaba con una denuncia por desaparición.
La víctima salió de su hogar hace unas semanas argumentando que iría a trabajar, informaron fuentes cercanas a la Fiscalía del Estado.
Tras los hechos registrados el domingo en la carretera que va de San Luis Potosí a San Juan de los Lagos, el Gobierno de Jalisco comunicó que los fallecidos podrían ser de otras entidades, basado en el hecho de que los cuerpos no habían sido reclamados, de que fueron dejados en los límites con Zacatecas y de la disputa que hay entre miembros del narco en la zona.
El fallecido identificado sería un joven de 19 años que vivía en la Colonia Las Huertas, en Tlaquepaque, y que en septiembre le dijo a su familia que se iba a ir a trabajar, aunque desde entonces ya no se supo sobre su paradero.
Las fuentes sostuvieron que otra de las víctimas halladas en Ojuelos podría ser de Zacatecas, también con denuncia por desaparición, aunque faltan algunos detalles para poder confirmarlo.
Los cinco cadáveres fueron encontrados descalzos y con huellas de tortura, atados de pies y manos, y con heridas de arma de fuego.
Un día después del hallazgo, el Gobierno de Jalisco se pronunció.
«Entre los aspectos que se analizaron está el hallazgo de 5 cuerpos en el Municipio de Ojuelos, en los límites con Zacatecas, sobre los cuales, hasta este momento nadie los ha reclamado y no han sido identificados, por lo que de forma preliminar, se presume que pudieran ser de otros Estados», expuso el lunes.
El martes, pese a ese caso y a que el sábado hubo narcobloqueos en Encarnación de Díaz, y aunado a otros hechos de violencia registrados en los últimos años, el Gobernador Enrique Alfaro aseguró que no veía un problema de seguridad pública en Los Altos de Jalisco.
El Mandatario consideró que la violencia provocada por los cárteles de la droga no son problemas de seguridad pública, sino «dinámicas que responden a conflictos internos y a disputas entre grupos de la delincuencia organizada».
