Ni me debes ni te debo
No existe nada más liberador, para la aterrada alma, sobre todo en estos años de muchos balazos y más ideológicos bandazos, que revisar los diarios y leer declaraciones cada día más aterradoras, como saber que, un comediante de ficheras, se aventó la puntada estúpida de señalar que en los próximos seis años nos va a gobernar “una ama de casa”.
Veamos: cuando hizo el comentario, ¿inmediatamente pensó en su jefita? ¿Se acordó de las madrinas que su jefe le acomodaba cuando llegaba chachalaco al cantón? ¿Terminó la primaria? ¿Confiesa ser un paleto? Porque resulta realmente vergonzante decir una estupidez creyendo aparentar ser muy cómico.
Nel, caíste en el mismo agujero (prestas, por si las moscas) en el que está Brozo, Alazraki, Téllez y demás miembros de la fauna nacional que se dedican a escupir tontejadas.
Y es que, la neta, da coraje escuchar a tipejos de esta calaña decir tanta babosada. ¿Estaremos en condiciones de construir una sociedad mejor, con estos especímenes?
Deseo que el país siga avanzando en construir los cimientos de una sociedad democrática, sin que aparezcan pailanes que solo dan lástima. Pero bueno, lo que podemos pedir a la presidenta es que su gabinetazo construya caminos de transformación, donde los miembros de la sociedad tengamos acceso a los cambios que se generaron en el mundo respecto a la nueva narrativa en materia de género (nada más no me pidan que hable del maestre, mesere, chofere y cosas por el estilo, porque acostumbro vomitar).
Entiendo que la presidenta tiene todavía mucho camino que recorrer, muchos problemas que enfrentar y mucha polémica con los facciosos que se han querido ubicar en la derecha del espectro político.
Vamos a darle con todo a aquellos que buscan interpretar a su contentillo la Constitución; a esos ministros balines de la Tremenda Corte que quieren destruir el texto constitucional para seguir gozando de sus privilegios y salarios escandalosos (qué falta hacen juristas de la calidad de Ignacio Vallarta, José Ma. Iglesias, Manuel Crescencio Rejón y tantos otros que ofrendaron su vida en la construcción de la patria y de un auténtico poder judicial, no la mamarrachada que existe hoy.
Por cierto, sería de utilidad pública regalar a los miembros del Poder Judicial la biografía del jurista Juan Bautista Morales quien, siendo ministro de la Corte en el siglo 19, tuvo que conseguir otros trabajos, pues el pago de la Corte no le alcanzaba para pagar sus gastos.
El abogado Bautista Morales murió en la miseria en 1856. ¿Se imaginan un ex ministro de nuestra Corte como Diego Valadés, vivir en la miseria devolviendo la pensión vitalicia que le otorgó Zedillo? ¡Ni el señor ni los santos lo permitan! Sería un pecado que el ex ministro de nueve meses y ex rector de la UNAM regrese la lana tan bien transada, digo, ganada. ¿Se imaginan a la ministra Piña bajándose el salario? ¡Cristo redentor!
Los ministros de la Tremenda Corte encontraron en ese espacio la cueva de Alí Baba. Decirles que ganen menos que el presidente es como mentarles la jefa en ayunas, como ponerlos a escuchar las intervenciones de Noroña en el Congreso.
Nel, estos tipos que acaban de dar trámite a una consulta de jueces y magistrados para “estudiar” la reforma que –según ellos- es violatoria de la Constitución según su poquito saber y entender, dejan muy en claro que no quieren dejar de mamar del presupuesto ni ellos ni toda la parentela a la que han acomodado.
Los que no entienden son los meritorios y trabajadores que ganan el 1 por ciento de lo que gana la Piña. Amigos, no le hagan el caldo gordo a esos patanes, la reforma no tiene reversa, pues se cumplió a cabalidad el trámite de reforma por el poder constituyente permanente. Si los ministrillos patito quieren seguir dando lata, no queda otro remedio: ¡JUICIO POLÍTICO A LA VOZ DE YA!
