ZACATECAS. Brenda Ortiz Coss, Miriam Jazmín Pineda Bravo y Amalia Enríquez Ortiz hablaron de los retos que enfrentaron como mujeres al incursionar en campos profesionales como la Historia, la Restauración y la Arquitectura.
El conversatorio se realizó durante el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y la Niña, en el Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Zacatecas.
Las ponentes compartieron las violencias que sufrieron, tanto de hombres como de mujeres, dentro de sus respectivas áreas.
En ese sentido, la historiadora Brenda Ortiz contó que fue discriminada por ser madre soltera durante su formación en la educación media superior y en la licenciatura.
“A mí me discriminaron desde muy joven por ser madre adolescente y soltera. En la escuela fui señalada y en la licenciatura había gente que no me quería ahí, me decían que debía estar en casa cuidando a mi hija”, relató.
VIOLENCIA LABORAL
La restauradora Miriam Jazmín habló sobre la violencia que ejercen mujeres contra otras mujeres, “porque así es la cadenita. Ellas fueron violentadas y no se dan cuenta, ya que son prácticas totalmente comunes.
“Cuando llegué a laborar a Zacatecas venía de un sistema de violencia más amplio en la Ciudad de México, donde mis compañeras eran siempre muy exigentes. No tenías tiempo para dormir, ni para comer, ni para pensar, solo tenías que sacar el trabajo rápido”, detalló.
En tanto, Amalia Enríquez habló de su experiencia en la Arquitectura, un campo en el que los hombres suelen invalidar sus conocimientos y su formación.
Sobre ello, describió diversas situaciones, como cuando le preguntaban: “¿a poco puedes?, ¿a poco te vas a subir a ese andamio?, y los albañiles me decían a mí: ‘una mujer no me va a venir a mandar o decirme qué hacer, tú dedícate a la casa’”.

