APOZOL. Luego de plantearle al gobernador David Monreal Ávila la situación del tramo carretero Apozol-Nochistlán de Mejía, que tiene un enorme boquete y está agrietado, se logró firmar un convenio de rehabilitación, informó la alcaldesa Gabriela Arellano Quezada.
Refirió que se pudo conseguir el apoyo en una gira que tuvo el mandatario estatal en la región, pues nada se logró en tres meses con la Secretaría de Obras Públicas (SOP), “pese a los varios llamados del ayuntamiento para que acudiera a revisar y reparar el socavón que se formó en el puente ubicado en el kilómetro 21 de la carretera estatal 131”.
Lo anterior, explicó, “pese a que la dependencia sabía que era un peligro inminente para los usuarios, ya que la vía está cimentada principalmente sobre un voladero. Además de que el tramo dañado se ubica a la altura de la localidad Colonia Madero”.
TIEMPO LÍMITE
Gabriela Arellano celebró que luego de plantearle el problema al gobernador “en breve se atendió el convenio de colaboración que bastante falta hacía, pues con el bacheo que se aplicó en la carretera realmente era peligroso dejarlo así”.
Es así que, informó, los trabajos están en proceso, con el acuerdo de culminar a más tardar en 20 días. Esto mediante el programa rescate carretero.
Por ello, la próxima semana la SOP aplicará el resto de material pendiente para culminar las obras.
La alcaldesa detalló que, según el convenio pactado, Obras Públicas del estado será la responsable total del proyecto, que costará 1 millón 642 mil pesos y que por vía de licitación emprenderá una empresa privada.
Según el documento, explicó, se reconstruirán dos tramos, mismos que el ayuntamiento estableció como los más peligrosos debido a las cuarteaduras que tienen, el boquete que se abrió y otro más que ya estaba agrietado.
De esta manera, precisó, se reconstruye de la comunidad Colonia Juárez del kilómetro cero al 650 y del éste al 11 más 760.
