El magnesio está distribuido en nuestro organismo dentro y fuera de las células. El extracelular interviene en la transmisión nerviosa y muscular, así como en el buen funcionamiento del corazón. Además, desempeña una función primordial en la relajación del músculo.
Para los deportistas, el magnesio es un mineral importante para que exista un equilibrio con el calcio, un rol importante en la función, relajación y contracción del músculo, pues este mineral es necesario para la transferencia y la liberación de energía.
El esfuerzo genera una pérdida de magnesio y la falta del mismo conlleva a una reducción de las capacidades de resistencia y de adaptación al esfuerzo. Por ello, es fundamental valorar la disponibilidad del mineral en la dieta del atleta.
En el deporte, el magnesio tiene una importancia esencial en la prevención de lesiones articulares y musculares, como esguinces, fisuras o fracturas.
Se comprobó que ante una lesión, la convalecencia, recuperación y reconstrucción ósea se realiza con más rapidez y solidez si los niveles de magnesio son los adecuados.
La mayor parte del magnesio proviene de vegetales de hoja verde (espinacas, acelgas, lechuga).
Otros alimentos que son buena fuente de magnesio son las nueces, almendras, frijoles, lentejas, garbanzos, habas, leche, yogurt, quinoa, maíz, aguacate, plátano, moras, dátiles y chocolate oscuro.
Es muy importante llevar una alimentación completa, equilibrada y variada en la cual se incluyan todos los grupos alimenticios, para obtener los beneficios y así evitar alguna deficiencia de nutrientes, tener un mayor rendimiento en el ejercicio y en nuestro día a día.
