JEREZ DE GARCÍA SALINAS. Jovita Ortega Trujillo, responsable del Rastro Municipal, informó que hallaron fuertes problemas de salubridad y desatención del inmueble, ya que no fue lavado por tres meses y encontraron un corral convertido en “una alberca” de desechos de animales.
Aseveró que dichas condiciones son por los seis años que el edificio no tuvo el mantenimiento requerido. Además de que los trabajadores no fueran dotados de jabón, cloro o escobas para realizar la limpieza correspondiente.
Destacó que hace unos días el alcalde Rodrigo Ureño Bañuelos les entregó a los empleados del rastro algunos insumos, entre ellos cuchillos, botas y pecheras, pues estas últimas las usaban rotas.
ACCIONES EN MARCHA
La titular del Rastro Municipal resaltó que en el ejercicio fiscal 2025 ya hay un proyecto para cambiar las viejas instalaciones de la energía eléctrica del inmueble, pues no funcionan correctamente.
Aseveró que, aunque la infraestructura del inmueble es aceptable y los drenajes funcionan bien, el servicio de sanitarios “está para llorar”. Además, los rieles donde se cuelga la carne están vencidos y representan un peligro, ya que pueden caer encima de un trabajador.
Resaltó que lo que se busca es que el rastro funcione correctamente, pues casi todo el animal se aprovecha, ya que los pellejos se venden a las personas como alimento para sus mascotas al igual que los cuernos y las colas, para hacer máscaras.
Precisó que los residuos finales de los animales son pocos, los cuales se guardan en costales que finalmente van al basurero.
“Esto como parte del cuidado que se tendrá en la limpieza para devolver la higiene que no tenía el matadero municipal y la instrucción para los empleados es: no dejar sobre el piso, por ningún motivo, la carne a fin de que no se contamine”, expuso.
