El marketing de contenidos
Cuando ingresas a una plataforma de compras en línea y después de agregar al carrito una cantidad considerable de productos que te han gustado, llega el momento decisivo, estás a punto de elegir cuáles realmente vas a adquirir, entonces ¿qué es lo primero que haces antes de concretar la compra? Esto fue lo que les pregunté a mis alumnos la semana pasada, mientras analizábamos las tendencias del marketing digital en 2024.
La respuesta fue unánime: “voy a revisar las reseñas de otros compradores para ver si el producto es bueno, cuántas estrellitas tiene y si cumple con las características que yo deseo con base en el precio que me ofrecen”.
Éste es quizá uno de los comportamientos más usuales de los consumidores digitales en el presente, ya que, a diferencia de otras generaciones, para los clientes de hoy, la información antes de la compra es fundamental.
También es cierto que existen diversos tipos de comportamiento de los consumidores, por ejemplo, los expertos de Hubspot, proponen cuatro: complejo, impulsivo, habitual y comparativo.
El primero está relacionado con artículos de lujo, el consumidor suele tomarse el tiempo de investigar más sobre el producto e informarse de todas sus características antes de tomar la decisión.
El impulsivo realiza compras de manera inesperada y sin previo aviso; mientras que el habitual adquiere de manera frecuente en el mismo lugar, por lo general, productos que ya conoce.
Finalmente, el comparativo, quien suele estar influenciado por el precio y las características del producto o servicio, compara bienes iguales de distintas marcas para seleccionar la que más le conviene con base en sus necesidades (Santos, 2023).
Invariablemente de esto, las compañías encontraron en las redes sociales y sitios web excelentes aliados para conectar con sus clientes y obtener información acerca de su experiencia de compra, ya sea para mejorarla o bien para evitar que se rompa la lealtad que se construyó entre éstos y la marca.
Los estrategas del marketing digital consideran los factores que influyen en el comportamiento de los consumidores tales como: estilos de vida, cultura, motivación, edad, personalidad, percepción de marca, calidad del producto, precio, valoración de otros consumidores y facilidad de navegación en las páginas web (Santos, 2023).
En parte, esto explica el hecho de que hoy vivamos en medio de una saturación de información altamente creativa alrededor de las marcas, ya no basta con la publicidad de antaño para lograr la atracción de los clientes, el posicionamiento de la marca o la fidelización de la misma, en la actualidad estos se encuentran fuertemente vinculados con el contenido de valor, que se vuelve imperativo para las compañías que desean destacar en la atención a sus clientes y desde luego, conseguir sus metas de venta.
Lo anterior conduce a las empresas más exitosas a incorporar en sus estrategias el marketing de contenidos, pues viven bajo la convicción de que “el poder se asocia con los contenidos que provocan movimiento y acción”, parafraseando a Mark Schaefer.
El marketing de contenidos tiene como objetivo atraer y retener a los clientes, lejos quedó la estrategia de perseguirlos, pues al generar contenidos relevantes y útiles son los clientes los que se acercan a la marca.
Desde luego, cada contenido y formato utilizado tiene una finalidad concreta, no se trata solamente de publicar por publicar para tener presencia, sino de tener un propósito comercial implícito que permita maximizar las ganancias del negocio mediante el conocimiento de la marca, el refuerzo de su autoridad, la fidelización y la atracción de nuevos seguidores.
Seguramente al escuchar este concepto por sí mismo no te dice nada, aunque estoy convencida de que diariamente entras en contacto con esta estrategia, ya que algunos de los formatos que utiliza el marketing de contenidos son: publicaciones en blogs, ebooks (libros electrónicos), webinars (seminarios web), podcast, contenido generado por usuarios -tal vez eres del grupo que transmite en vivo su experiencia con un producto por el puro gusto, sin recibir pago alguno-, videos, testimoniales, infografías, memes (tan famosos en México), videos, publicaciones en redes sociales y tal vez también sigues algún influencer que promueve una marca. ¿Ya lo ves? Claro que sabes del marketing de contenidos.
El consumidor actual busca más que un producto o servicio, desea una experiencia única en su compra, una propuesta de valor y para ello la información es fundamental. Y tú, ¿qué es lo primero que haces antes de concretar una compra en línea?
