Violencia digital
El 25 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una fecha instaurada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desde hace 25 años con el objetivo de reflexionar sobre el progreso y los logros conseguidos para eliminar la violencia de género (Naciones Unidas, 2024).
A partir de este día y hasta el 10 de diciembre, a nivel global se lleva a cabo la Campaña Únete, de la ONU, que se materializa en 16 días de activismo que concluyen el Día Internacional de los Derechos Humanos.
Existen diversos tipos de violencia, que pueden ser física, sexual o psicológica, que impactan estos ámbitos en la vida de las mujeres.
Lamentablemente, estas prácticas dañinas muestran una intensificación en distintos entornos como el lugar de trabajo y los espacios en línea, viéndose agravadas por los conflictos y hasta el cambio climático (Naciones Unidas, 2024).
En ese sentido, un espacio que durante algún tiempo se mantuvo aparentemente neutro ante esta problemática fue el virtual; sin embargo, en la actualidad existe un tipo de violencia que se ha tipificado como digital o cibernética.
Una definición de este tipo de violencia, es la que presenta Infoem a partir de la Gaceta Parlamentaria No. 5770-IV del 29 de abril de 2021 que establece:
“Toda acción dolosa realizada mediante el uso de tecnologías de la información y la comunicación por la que se exponga, distribuya, difunda, exhiba, transmita, comercialice, oferte, intercambie o comparta imágenes, audios o videos reales, o simulados de contenido íntimo sexual de una persona sin su consentimiento, sin su aprobación o sin su autorización y que le cause daño psicológico, emocional en cualquier ámbito de su vida privada o en su imagen propia.
“Así como aquellos actos dolosos que causen daño a la intimidad, privacidad y/o dignidad de las mujeres, que se cometan por medio de las tecnologías de la información y la comunicación”, se lee en el documento.
En igual sentido, Infoem establece que la violencia digital se caracteriza por la vulneración de derechos a través de los servicios digitales o telemáticos, cuyas consecuencias pueden derivar en daños psicológicos o emocionales importantes en el ámbito de su vida privada o en su propia imagen.
De igual manera, refiere que si bien es cierto, este tipo de violencia puede afectar a todas las personas que hagan uso de las redes digitales, los grupos más vulnerables son las mujeres y las niñas.
Respecto de ello, la ONU dio a conocer el día de ayer que entre el 16 y 58 por ciento de las mujeres en todo el mundo experimentan violencia de género facilitada por la tecnología, sobre todo la generación Z (nacida entre 1995 y 2010) y las millennials (entre 1982 y 1994).
Con base en información difundida en la página de la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, las conductas consideradas como violencia digital pueden presentarse de distintas maneras:
Stalker/stalkear: perseguir, acechar y acosar de forma compulsiva a una persona; Ciberbullying, que es acoso psicológico; y Shaming o actos que tienen como objetivo avergonzar o humillar a una persona.
Doxing, que es una publicación de información privada (datos personales, fotos y videos íntimos, ubicaciones, rutinas o hobbies) sin el consentimiento de la persona afectada.
Sexting o intercambio de mensajes, fotografías y videos con contenido sexual donde el envío y la recepción de estos es consensuado por ambas partes; sin embargo, hay personas que comparten dicho material en redes sociales con el objetivo de amenazar, intimidar o hacer mal uso del contenido sin el consentimiento de la otra persona, por lo que este acto se convierte en delito.
Y el Grooming, que consiste en establecer contacto con menores de edad o adolescentes por parte de una persona adulta que se hace pasar por una persona menor de edad con la finalidad de establecer una relación de control emocional o abuso sexual (semujeres.cdmx.gob.mx).
Infoem también considera el Phishing: tipo de fraude que busca obtener información sobre la identidad e información bancaria suplantando identidades personales e institucionales, y el Cracking: conducta delictiva en la cual un individuo altera, modifica, elimina o borra los datos de un programa o documento informático para beneficiarse.
Existen diversas instituciones que brindan orientación y apoyo o reciben denuncias relacionadas con la violencia digital, tales como: las agencias del ministerio público, la Guardia Nacional (GN) y la Policía Cibernética; sin embargo, para evitar este tipo de riesgos siempre será mejor cuidar la privacidad en los entornos virtuales y en caso de ser víctima, evitar normalizar estas conductas haciendo valer tus derechos.
