ZACATECAS. El alcalde de la capital, Miguel Varela Pinedo, informó que se identificaron irregularidades por 120 millones de pesos en el manejo de los recursos durante 2024, en el cierre de la administración de su antecesor, Jorge Miranda Castro.
Este lunes, en conferencia de prensa, el presidente municipal presentó los resultados de la auditoría aplicada al ayuntamiento durante el proceso de entrega recepción, luego de que “se detectaran oficinas vacías, bienes desaparecidos y equipo faltante.
“Estos desfalcos no solo afectan a la administración municipal, sino también directamente a los zacatecanos, por ello se están tomando las medidas para que se esclarezcan los hechos y se responsabilice a quienes saquearon el patrimonio de la ciudad. En este nuevo gobierno municipal no seremos tapadera de nadie”, advirtió.
Expuso que de enero a agosto se gastaron 54 millones de pesos en combustible, 20 millones más que en años anteriores, además de que quedan 2.6 millones pendientes de pagar a proveedores y no se encontraron contratos. Cuestionó que en este servicio se contratara a la empresa “La Villita, porque ya saben quién es el dueño, para ser claro: es el anterior presidente”.
SIN GARANTÍA
Varela Pinedo calificó como graves las anomalías encontradas en el programa Capital Iluminada, entre las que mencionó probables sobreprecios por hasta 7.4 millones de pesos, así como faltantes de lámparas, contratos y garantías de las casi 21 mil luminarias que se adquirieron.
“Las lámparas colocadas actualmente ya están fallando y no hay forma de reclamar porque no dejaron la documentación”. Asimismo, la compra de las luminarias incluía la instalación, que “sí se cobró, pero se hizo con el mismo equipamiento y personal municipal”.
El alcalde agregó que se compraron 4.2 millones de pesos en adornos navideños que no se sabe dónde están y se dejó un adeudo de 6 millones con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), “del que ya se pagó 70 por ciento”.
Explicó que la acumulación de basura que afecta a la capital es porque no se tiene 100 por ciento el servicio, pues “dejaron cuatro camiones de basura rentados y varios descompuestos. De esos vehículos alquilados, dos se compraron como una adquisición nueva”.
Entre otras irregularidades enumeró “cuentas bancarias que no estaban en los registros del Municipio por 13.8 millones de pesos, deudas que se desconoce su origen por 6.2 millones, préstamos sin documentación para su cobro por casi 1 millón, pagos por servicios de mantenimiento no identificados por 3.6 millones”.
Se detectaron aproximadamente 35 millones de pesos en arrendamiento “sin cumplir los requisitos que marca la ley” y otros 15 millones por los que “salió más caro la renta de un año que comprar el auto”. Los gastos de representación, puntualizó el primer edil, se elevaron de 2 millones a 9 millones de pesos de 2023 a 2024.
EN ELECCIONES
Miguel Varela dio a conocer que se identificó a un grupo de proveedores, principalmente personas físicas, para “cosas que en campaña entregan los candidatos que no tienen que adquirir los presidentes municipales.
“En el ejercicio electoral, pero del gasto presupuestal, se compraron 10 millones de pesos en gorras, mandiles, cobijas, despensas, juguetes, desayunos, renta de sillas, cursos, impermeables, dulces, servicios de alimentos, regalos y otras ampliaciones de contratos temporales”.
Además, exhibió que la ex síndica Ruth Calderón Babún pidió licencia para ser candidata, pero en abril, mayo y junio hay convenios firmados por ella cuando estaba en campaña, “incluso a partir del 2 de junio, cuando ya era diputada electa”.
El presidente municipal recordó que, cuando inició su administración, firmó bajo protesta que había recibido 80 millones de pesos en las cuentas municipales, de los que 35 millones son para el parque fotovoltaico. “Hablan de que no nos dejaron deudas, pero sí nos dejaron las finanzas comprometidas”.
Anunció que las anomalías ya fueron notificadas al Órgano Interno de Control (OIC). Sin embargo, cuestionó que la Auditoría Superior del Estado (ASE) “no se ve con el mismo rigor como sí lo ha hecho con otros municipios”.
Pide MVP diálogo sobre Platabús y 2° piso
El gobierno del estado no puede continuar con las obras del Platabús si el Municipio no actualiza el permiso de construcción, que solo se pidió a través de un oficio que emitió la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Ordenamiento Territorial (Seduvot), informó el alcalde Miguel Varela Pinedo.
“Yo no le voy a firmar nuevamente ese permiso mientras no hablemos del tema y den pormenores de la obra”, puntualizó.
“La secretaria de la Seduvot [Luz Eugenia Pérez Haro] mandó un mensaje vía Whatsapp urgiendo verme para la firma actualizada del permiso del Platabús, yo le comenté, con gusto nos vemos el lunes, yo la esperaba y no llegó”, expuso el presidente municipal.
Mencionó que no está en contra de la obra, pero considera se debe socializar más, “yo no puedo firmar en ciego algo que a lo mejor venga con una cláusula donde vaya de por medio también el tema del segundo piso”.
Cuestionó que si no es necesaria la firma del ayuntamiento para la edificación del viaducto elevado, cómo es que sí se ocupa la rúbrica para el Platabús, “si no es necesaria la firma del segundo piso, cómo es que la empresa ya dos veces acudió aquí a la oficina a decirme que si el Municipio no firma este permiso del segundo piso ellos no pueden construir”.
Refirió que el titular de la Secretaría de Obras Públicas (SOP), José Luis de la Peña Alonso, puede declarar que no se requiere autorización del Municipio, pero la empresa los está buscando.
Puntualizó que intentará tener una reunión con el gobernador David Monreal Ávila para conocer más el proyecto y continuar socializándolo, “lo invito a dialogar, ya no es un tema de guardar rencores de campaña”.
Miguel Varela expuso que se retrasó su nombramiento como alcalde porque se manifestó en contra de la construcción del segundo piso y su postura no va a cambiar, pero se tiene que exponer si el proyecto es viable y necesaria, pero si la población e instituciones no la consideran así, “¿para qué aferrarnos a una obra que los zacatecanos no quieren”.
