ZACATECAS. El Colectivo 404 llevará a cabo el próximo año cuatro exposiciones, la primera de ellas será Estrato, del escultor zacatecano Ariel Mascaretas.
El artista aborda en sus obras temas “como la vida nocturna y la sexualidad. Ariel explora las relaciones interpersonales y corporales. Ahonda mucho en la apariencia y los deseos del ser humano a través de imágenes que rozan el surrealismo”, dio a conocer la gestora cultural Andrea Hurtado.
Expuso que las piezas “muestran la vida de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Transexual, Travesti, Intersexual, Queer y Más (LGBTTTIQ+) en el estado, enfocándose en las perspectivas de las relaciones que se desarrollan en la misma”.
Destacó que “el zacatecano expone su capacidad de producción artística y un entendimiento de la figura humana; no obstante, él la desfigura mediante sus experiencias nocturnas”.
Agregó que Ariel ha participado en diversas exposiciones “y su fuerte, como lo dice su nombre, son las máscaras y las esculturas”.
Puntualizó que el resto de las exhibiciones serán de integrantes del colectivo, aunque están por definirse las fechas de inauguración.
FOMENTAN EL ARTE
La gestora cultural destacó que el Colectivo 404 está conformado por creadores de la entidad, quienes en 2024 organizaron actividades para acercar a las comunidades al quehacer artístico.
Explicó que los jóvenes realizaron proyectos individuales y colectivos, así como talleres y murales en localidades de la capital y Guadalupe.
Enfatizó que el arte no debe ser exclusivo, por ello, invitaron a participar a niños, jóvenes y adultos en las dinámicas, “para que compartan sus percepciones a través de procesos creativos.
“Lo que queremos es que nuestras participaciones, proyectos y exposiciones generen una comunidad artística y un impacto social”, indicó Andrea Hurtado.
Destacó que la metodología en cada proyecto permitió garantizar “nuestros objetivos y afrontar las necesidades que surgen en el entorno”.
Por último, resaltó que el colectivo hizo labores comunitarias que los llevó a salir de su “zona de confort y usar el arte como herramienta de cotidianidad”.
