CALERA DE VÍCTOR ROSALES. Entre vías y vagones, familias de migrantes celebraron la llegada del Año Nuevo, luego de que el tren en el que se trasladan al norte se detuviera por varios días a espaldas de la cervecera.
Venezolanos, hondureños, nicaragüenses y algunos peruanos quedaron a la espera de continuar su viaje a la frontera desde el 29 de diciembre, por lo cual integrantes de la asociación civil Máquina 30 30 Amor sin Fronteras se organizaron para realizar un pequeño convivio de fin de año con ellos.
Lupita Cuevas, presidenta fundadora de la asociación, precisó que al enterarse de esta situación organizó una pequeña caravana para llevar alimentos y cobijas, pero sobre todo, a fin de realizar un festejo donde hubo piñatas y regalos para los niños.
Con una discada, aguas frescas, dulces y pequeños regalos, los migrantes celebraron el Año Nuevo.
“Gracias, olvidamos todas las tristezas del camino y nuestro peregrinar”, comentaron las familias a Lupita, con las cuales compartió el pan y la sal durante el festejo.
Destacó que sin importar la edad o los problemas que los orillaron a dejar sus hogares, el festejar el Año Nuevo “unió más a las familias”, quienes no dejaban de agradecer a los zacatecanos su apoyo.
Asimismo, expuso que debido a que el tren se mantuvo sin avanzar varios días, ella y sus compañeros de la asociación estuvieron al tanto de los migrantes en tránsito, a quienes apoyaron con alimentos y productos de primera necesidad durante su estancia.
Consideró que estas acciones dieron esperanza a los migrantes para poder continuar con su sueño de llegar a Estados Unidos y mejorar sus condiciones de vida.
