Emigración, gran fractura en el corazón de zacatecas
Ahora que inició la era de Donald Trump en su segundo mandato presidencial norteamericano, con la amenaza de realizar deportaciones masivas de connacionales, la intensa emigración de mano de obra local al vecino país del norte se muestra como una profunda fractura y herida social en el corazón de Zacatecas, no atendida a la fecha.
Y eso es inequívoco resultante del anacrónico y cuasi feudal sistema económico existente en nuestro estado para dar empleo y retener a su gente en esta “patria chica”.
Tenemos que reconocer que los elevados índices de migración que registra Zacatecas están asociados a la histórica ineficacia del aparato del estado/gobierno (a la obsoleta presencia de un Leviatán premoderno, diría Thomas Hobbes) para crear un modelo económico capaz de generar empleo digno, bienestar, justicia y desarrollo.
Pasa el tiempo y nadie con mediana inteligencia estratégica ha procurado procesar en Zacatecas, con racionalidad, el fenómeno migratorio, porque se cuenta, igual, con una sociedad política y élites gobernantes incapaces e ineptas para trazar políticas públicas que atiendan de fondo las raíces que lo originan.
Ahora con la llegada de Donald Trump a la conducción del imperio norteamericano, por segunda ocasión, y frente a sus radicales amenazas, el destino y la tragedia vuelven alcanzar a Zacatecas, ante los insostenibles argumentos (aderezados de deshonestidad y carentes de ética) de que estamos preparados para recibir a los paisanos que sean expulsados del vecino país del norte, así como a los miles de infantes envueltos en el torbellino de la ola migrante. Es mentira, nunca hemos estado preparados.
El Consejo Nacional de Población (Conapo) ha dicho con fundamentos empíricos incontrovertibles que Zacatecas es la entidad de la República Mexicana con más alto índice de intensidad migratoria, seguida por Guanajuato y Michoacán.
Somos desgraciadamente el estado que, en términos porcentuales, más mano de obra expulsa hacia La Unión Americana.
La emigración en Zacatecas es una válvula de escape ante las contradicciones y limitaciones de su sistema económico, es una fortaleza por la enorme cantidad de remesas que genera, pero también es un fenómeno que se ha convertido en un infierno que divide a la sociedad, a las familias y que propicia dolor, tragedia y muerte.
En el caso de la entidad zacatecana, la emigración ha creado una sociedad fracturada, balcanizada, desmembrada, dividida y ha forjado una nueva frontera cultural imperceptible (desterritorializada) entre los privilegiados y los marginados, entre los que se van y los que se quedan en su tierra.
Pero hay otro motor que se ha sumado a los factores que originan la expulsión de zacatecanos de su tierra: la inseguridad y la violencia, lo que ha producido un emergente círculo vicioso integrado por cuatro elementos: pobreza. marginación, violencia criminal y narcotráfico.
La violencia criminal se ha constituido en otro pivote detonante del desplazamiento y emigración de seres humanos, de todas las edades, del territorio zacatecano.
Por si fuera poco, al ineficaz y obsoleto modelo económico incapaz de generar empleo digno se agrega la presencia en Zacatecas de un sistema político tradicionalista, con una democracia ausente y dominado por dinastías, caudillos, mafias y caciques que han hecho de éste un territorio de la desesperanza, para cientos y miles de jóvenes que no encuentran perspectiva de futuro.
La emigración de los jóvenes zacatecanos a otras entidades del país y a los Estados Unidos, por la falta de oportunidades dignas de proyección en su tierra, representa una sangría de capital humano impresionante que obstaculiza la prosperidad de Zacatecas.
Como nunca, hoy es pertinente atender con responsabilidad el fenómeno migratorio en Zacatecas, con nuevas políticas públicas que consideren sentar las bases de un renovado paradigma de desarrollo, basado en la economía del conocimiento, con sentido humanista.
ESTRUCTURA PRODUCTIVA ANACRÓNICA
Procesar el fenómeno migratorio de manera más o menos racional, implica transformar la estructura productiva de Zacatecas para darle dinamismo. Al menos, cinco características describen a la actual estructura productiva de nuestro estado:
1) Una muy escasa profesionalización de su mano de obra
2) Un sector primario poco especializado, con grandes rezagos tecnológicos
3) Una industria incipiente y subdesarrollada
4) El registro de una marginal motivación para estimular la innovación y producción de conocimiento científico
5) Nula vinculación entre academia y mundo del trabajo.
