Guadalupe.- En el marco del 318 aniversario de la fundación del Colegio de Propaganda Fide, el Convento Franciscano de Nuestra Señora de Guadalupe fue escenario de una ceremonia donde el Ayuntamiento de Guadalupe entregó las llaves de la ciudad a la imagen de la Virgen de Guadalupe «La Preladita».
«A nadie se les entrega las llaves, solo a alguien a quien le tenemos confianza», expresó el sacerdote Francisco que presidió la eucaristía durante su homilía, enfatizando que este gesto representa una invitación espiritual para que María «entre a nuestra vida y nuestro estado».
El religioso subrayó la importancia histórica del momento, recordando que la presencia de la Virgen de Guadalupe en estas tierras precede a la actual comunidad. «Creemos que la historia empieza con nosotros y no es así», reflexionó, añadiendo que «hacer memoria de lo que antes se construyó es hacer memoria de lo que hoy tenemos».
La ceremonia, que conjugó elementos civiles y religiosos, fue presentada como un acto que, si bien respeta el marco constitucional, reconoce la dimensión espiritual en la vida de la comunidad.
El evento se realizó en las instalaciones del Convento Franciscano, un recinto que este año conmemora más de tres siglos desde la fundación del Colegio de Propaganda Fide.

Fotos Jesse Mireles
